Los 27 líderes europeos celebrarán otra cumbre virtual el próximo 23 de abril

Deberán rubricar el acuerdo alcanzado por el Eurogrupo, que desbloquea 500.000 millones de euros

12.04.2020 | 11:13
Charles Michel, presidente del Consejo Europeo.

Charles Michel, presidente del Consejo Europeo, ha convocado a los 27 líderes de Estado y de Gobierno a una nueva cumbre telemática el próximo 23 de abril.

Los Veintisiete deben ahora rubricar el acuerdo alcanzado por el Eurogrupo, que desbloquea 500.000 millones de euros para paliar los efectos sanitarios y socio-económicos del covid-19. Y sobre todo deberán abordar la respuesta a la pandemia a largo plazo con los espinosos coronabonos y el Plan Marshall en el centro de la agenda.

Sorteada la parte más técnica, ahora llega la política. Los ministros de Finanzas alcanzaron la noche del jueves in extremis un acuerdo sobre la respuesta financiera de la Unión Europea a la pandemia del coronavirus. El Eurogrupo dio luz verde a desbloquear un paquete de medio billón de euros repartidos en los 200.000 millones de avales del Banco Central Europeo, los 100.000 millones de la iniciativa SURE y los 240.000 millones del MEDE, el fondo de rescate creado en la crisis de 2008.

avance significativo


"El acuerdo del Eurogrupo es un avance significativo. Más de medio billón de euros están disponibles para proteger a países, trabajadores y empresas. Con este paquete incomparable, asumimos el peso de la crisis juntos", ha celebrado Charles Michel, presidente del Consejo Europeo, que ha llamado horas después de la fumata blanca a los 27 líderes europeos a una cumbre virtual para el próximo 23 de abril.

Las conclusiones rubricadas por los responsables económicos no hicieron ni una sola mención a los coronabonos, la mutualización de deuda exigida por nueve países de la zona euro y especialmente por Italia y España, los más afectados por el covid.

Esta es una cuestión mucho más política y los ministros dejaron a conciencia todo abierto para que sean los líderes quienes libren esa batalla.

El acuerdo del Eurogrupo hace referencia a la necesidad de explorar vías para establecer un fondo de recuperación temporal para abordar los efectos de la crisis a largo plazo. Aquí también está todo abierto y la negociación se prevé no menos ardua que la llevada a cabo durante 20 horas por los ministros de Economía.

España quiere un Plan Marshall para reconstruir Europa; Países Bajos propone que se trate de un fondo de solidaridad limitado, y Alemania, por ejemplo, apoya la propuesta de la Comisión Europea de incorporar el plan de recuperación dentro de los presupuestos comunitarios para el periodo entre 2021 y 2027.

"Es la hora de allanar el camino para una recuperación económica robusta. Este plan debe relanzar nuestras economías al tiempo de promover la convergencia económica en la UE. El presupuesto de la UE jugará un papel importante aquí", ha señalado Michel, a través de un comunicado.
 

obligación solidaria


Por su parte, el presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, aseguró ayer en un inusual discurso televisado, que su país está obligado a ser solidario con sus socios europeos especialmente afectados por la pandemia del coronavirus.

"Alemania no puede salir fuerte y sana de la crisis si nuestros vecinos no salen más fuertes y sanos. 30 años después de la reunificación alemana y 75 años después del final de la II Guerra Mundial no sólo se nos pide solidaridad con Europa a los alemanes. Estamos obligados a ella", afirmó.

Steinmeier, en un discurso emitido en las dos cadenas públicas nacionales recogido por Efe, reivindicó la "solidaridad global" y los "esfuerzos conjuntos" contra la crisis desatada por el covid-19.

"¿Buscamos una salida común en el mundo o caemos en las huidas en solitario y el cierre de fronteras?", se preguntó el presidente alemán, un cargo eminentemente protocolario pero de gran peso moral en el país.

"No queremos ser una sociedad con miedo y desconfianza. Podemos ser una sociedad con más confianza, con más respeto y más seguridad", afirmó Steinmeier, quien consideró que Alemania, en esta crisis ,se encuentra ante la "disyuntiva" de decidir cómo quiere ser en el futuro.

También pidió a sus conciudadanos "paciencia" y "disciplina", animándoles a cumplir con las limitaciones a la vida social y la actividad económica impuestas por el Gobierno federal y los länder para frenar la propagación del coronavirus.

"No solo los políticos y los expertos deciden cuándo y cómo se podrán relajar las restricciones. Todos nosotros tenemos en nuestras manos (la decisión), con nuestra paciencia y nuestra disciplina, precisamente ahora cuando es más duro", afirmó.

"Les pido a todos que mantengan la confianza, porque los dirigentes en el Gobierno federal y los estados federados son conscientes de su enorme responsabilidad", agregó Steinmeier. La pandemia "no es una guerra", argumentó además el presidente en su discurso, de apenas nueve minutos. "Es una prueba de nuestra humanidad", capaz de extraer "lo peor y lo mejor de las personas".

Tan sólo en dos ocasiones en los últimos 70 años un presidente alemán se ha dirigido a su país en un discurso televisado fuera del tradicional mensaje de Navidad.

Alemania es el quinto país más afectado por el coronavirus. Según la Universidad John Hopkins, ha registrado 117.658 infecciones y 2.544 muertes.
 
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