La Unidad de Covid Persistente de Osakidetza ubicada que lidera el servicio de Neurología del Hospital de Basurto ha atendido a un total de 220 pacientes en su primer año de funcionamiento. Debido a su cronicidad, el 90% de las personas continúa actualmente en seguimiento activo. Entre los síntomas más invalidantes y frecuentes se encuentran la fatiga extrema, la dificultad respiratoria y el deterioro cognitivo o niebla mental.

Según el jefe del servicio de Neurología, Juan Carlos García-Moncó, “actualmente no existe ninguna terapia ni medicación específica para las personas con covid persistente”, por lo que se está “trabajando en tratar los síntomas que sufren”. Por este motivo, la Unidad ha puesto en marcha un ensayo clínico basado en la estimulación eléctrica craneal. Este tratamiento consiste en proyectar estímulos eléctricos o magnéticos sobre determinadas zonas del cerebro donde se cree que estos estímulos pueden obtener efectos favorables al incidir en la actividad neuronal de los pacientes. Esta terapia es empleada con éxito en otras patologías, como la depresión, la fatiga crónica o la astenia prolongada.

Elecroterapia cerebral

Con el inicio de este estudio, la Unidad busca ir “un paso más allá” y ofrecer a los pacientes “alternativas que permitan mejorar directamente la calidad de vida”. Tras finalizar la etapa de intervención directa, se están analizando los resultados para evaluar si la terapia es eficaz. Según los datos facilitados por el Departamento de Salud, se ha atendido el último año a un total de 220 pacientes de forma presencial, de los que 108 corresponden a Bizkaia (el 49%), 66 a Gipuzkoa (el 30%) y 46 a Araba (21%). En conjunto, se han registrado 950 consultas, con 387 interconsultas no presenciales (consultas de otras especialidades médicas para solicitar opinión, evaluación o asesoramiento), 322 consultas médicas (valoraciones y tratamientos directos por parte del servicio de Neurología) y 241 consultas de enfermería .

Según Salud, la complejidad de su manejo clínico convierte a esta Unidad en “una pieza fundamental del sistema sanitario para mejorar la calidad de vida de las personas afectadas y avanzar en el conocimiento científico de esta patología”. Esta labor asistencial cobra un significado especial de cara al próximo 15 de marzo, Día Internacional de Concienciación sobre el COVID Persistente (Long COVID Awareness Day).