Dos de cada tres vascos están preocupados por envejecer

Un informe desvela que se ha producido un "aumento notable" en la percepción de que la sociedad trata mal a las personas mayores

01.12.2021 | 10:36
Dos personas paseando por la calle.

Dos de cada tres vascos están preocupados por envejecer, un temor que se acentúa entre las mujeres, quienes no tienen pareja, ya sea por estar divorciados o separados, aquellos con menor nivel educativo y quienes tienen ingresos mensuales por debajo de 1.800 euros.

Esta es una de las conclusiones del estudio sobre edadismo (conjunto de estereotipos, prejuicios y actitudes discriminatorias hacia las personas en función de su edad) que la consejera de Igualdad, Justicia y Políticas Sociales, Beatriz Artolazabal, ha presentado en Gastez durante la V Jornada de Buenas Prácticas Europeas en Amigabilidad.

Los principales motivos de preocupación son el deterioro físico, con un 38,4 %, (peor estado de salud, menor atractivo, no poder valerse por sí mismo); la dependencia de otras personas, con un 20,6 %, y el deterioro intelectual, con 19,5 % (pérdida de memoria, principalmente).

Hay también otras razones "minoritarias" como la pérdida de poder adquisitivo, el descenso en el ritmo de actividades, la pérdida de la red social y la incertidumbre.

El estudio alerta de que los estereotipos negativos sobre la tercera edad están "muy extendidos" y es común la creencia de que, desde el punto de vista de la salud, son dependientes, enfermizos, frágiles y sexualmente inactivos, mientras que desde el punto de vista de la participación son improductivos y pasivos.

En Euskadi "todavía prevalece una imagen negativa de las personas mayores", ha lamentado la consejera, que ha constatado que el edadismo es "una de las formas más comunes y socialmente aprobadas de prejuicio y discriminación".

El informe desvela además que se ha producido un "aumento notable" en la percepción de que la sociedad trata mal a las personas mayores en comparación con hace una década, un resultado que puede vincularse con el impacto de la pandemia en las personas mayores y con las "situaciones de discriminación" que han sufrido en este contexto.

Todo ello puede motivar "actitudes negativas de las personas mayores hacia su propio proceso de envejecimiento" y además "pueden favorecer una prematura pérdida de independencia, una mayor discapacidad, así como mayores índices de depresión y mortalidad". "Es la denominada 'profecía autocumplida'", ha expuesto Artozabal, que ha reclamado "una nueva forma de mirar a las personas mayores como ciudadanas activas y protagonistas de su destino".

Ha llamado a poner el foco en prevenir la dependencia y promover la autonomía personal y el talento de las personas mayores, para que puedan "seguir desarrollando una vida más activa, plena e integrada en su entorno con los apoyos adecuados a su situación".

En Euskadi casi medio millón de habitantes tiene más de 65 años, el 22,5 % del total, y es un "fenómeno al alza" que requiere de un "abordaje desde las políticas públicas" que incluya "tomar partido contra el edadismo".

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