experto en Física Aplicada

"No cambiar la hora es como llevar abrigo en verano y bermudas en invierno"

08.02.2020 | 22:39
Imagen del cambio de hora

Argumentan el impacto económico que tendría no realizar el cambio al horario de verano

IRUÑEA.  Mira, quien ha intervenido en la Universidad de Navarra en un seminario del grupo "Ciencia, razón y fe", ha argumentado el impacto económico que tendría no realizar el cambio al horario de verano, que se producirá este domingo, día 31. 

En su opinión, "la supresión de una hora de luz por la tarde reduciría la actividad económica, sobre todo en zonas turísticas".

Además, ha subrayado que, si se mantuviese el horario de invierno (UTC+1) todo el año, "en Barcelona estaría amaneciendo antes de las 6 de la mañana durante cuatro meses al año" y, si se mantuviese el horario de verano (UTC+2) todo el año, "en Galicia estaría amaneciendo entre las 9 y las 10 durante cuatro meses".

El cambio estacional de hora, a su juicio, "es la manera más racional de adaptarse a las cambiantes condiciones de luz-oscuridad del planeta Tierra, que tiene su eje de rotación desviado con respecto al de su órbita alrededor del Sol". 

Esa desviación hace que, en la franja norte de España, el día sea de 6,45 horas más largo que la noche en el solsticio de verano, que solo tres meses después esa diferencia no exista, y que otros tres meses más tarde la diferencia ya sea de más de seis horas a favor de la noche.

Mira se ha mostrado partidario del cambio de hora, pese al pequeño "desajuste" que se pueda producir esos días en las personas, no tanto por el ahorro energético sino porque favorece la sintonización de la población con el ciclo solar.

"El cambio estacional de hora es un pacto: tenemos ese salto de hora dos veces al año, pero a cambio podemos disfrutar de una hora más de luz solar por la tarde durante siete meses. Para mí la balanza está clara", ha asegurado.

También ha hecho hincapié en la posición que van a adoptar otros países europeos ante un posible cambio de hora similar para todos: "Portugal es el mejor experimento social del mundo sobre este tema, porque ha probado a lo largo de un siglo todas las configuraciones posibles de la hora, y por prueba-error ha concluido que tener horario de invierno en invierno y horario de verano en verano es lo mejor".