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Una comisión científica internacional avala la fuente de neutrones del País Vasco

Lakua pedirá ahora explicaciones a Vela cuando sabía desde julio que iba a dejar de pagar a ESS-Bilbao

Una comisión científica internacional avala la fuente de neutrones del País VascoJ.M.M.

Bilbao. El Gobierno vasco -por boca de la consejera de Educación, Isabel Celaá- anunció ayer que "exigirá explicaciones" al Gobierno español por la decisión de eliminar de los Presupuestos Generales de 2013 la financiación española a la fuente de neutrones y que va a solicitar "de forma inmediata" la convocatoria de una reunión de la Comisión Ejecutiva y del Consejo Rector del consorcio ESS-Bilbao, con el fin de aclarar el desmarque del Gobierno Rajoy de este proyecto vital para el desarrollo científico y tecnológico del País Vasco. La contundente reacción de la consejera así como la enmienda del PSE-EE a los Presupuestos se producen el día en que DEIA adelantó la noticia, pero en realidad el Gobierno vasco sabía desde julio que el Ejecutivo Rajoy iba a romper su compromiso financiero con la instalación vasca.

El bloqueo del Gobierno español a la construcción de la fuente de neutrones en el Parque Científico de la UPV/EHU contrasta con el dictamen favorable de la comunidad científica internacional. La Comisión Científica Asesora, nombrada al efecto por el Gobierno vasco y el Gobierno central para validar la solidez científica del acelerador, respalda el proyecto presentado a principios de año por el director ejecutivo de ESS-Bilbao, Joan Bordas, y su director científico, Javier Bermejo. El informe obra en manos del Consejo Rector del consorcio, por tanto, en manos de la secretaria de Innovación, Carmen Vela, y su contenido es confidencial.

No obstante, este periódico ha confirmado que el documento avala la orientación del proyecto, su calidad científica por las funciones innovadoras que incorpora, así como el valor añadido que ofrece por no importar tecnología en su construcción, al promover la colaboración con empresas locales en la fabricación de la instrumentación y prototipos del acelerador. Este es un factor clave para mejorar el posicionamiento de la industria tecnológica vasca y estatal en el mercado mundial vinculado a la Industria de la Ciencia.

El 15 de diciembre de 2011 el Parlamento Vasco aprobó por unanimidad (72 votos a favor, 0 en contra) una moción por la que el consorcio ESS-Bilbao -constituido al 50% entre Madrid y Lakua- debía presentar ante la Cámara en el plazo de seis meses el proyecto básico del acelerador de neutrones, validado por la Comisión Científica y aprobado por el Consejo Rector. Sobre la mesa está el aval de la Comisión, pero no se ha llegado a cumplir el mandato de la Cámara, probablemente, por la suspensión de su actividad ordinaria tras la disolución del Parlamento con motivo de las elecciones del 21-O. Y también, porque el Consejo Rector retiene su decisión desde julio.

Con esta iniciativa, la clase política vasca pretendía arrojar luz sobre las lagunas que han acompañado el proyecto desde que en diciembre de 2009 la ministra de Ciencia, Cristina Garmendia, y el lehendakari, Patxi López, colocasen la primera piedra de la sede española de la Fuente Europea de Neutrones por Espalación (ESS) entre flashes y el anuncio de unos plazos que se han incumplido sistemáticamente hasta el día de hoy. Prueba de ello es que tres años después de aquel acto, la parcela reservada en el Parque Científico de la UPV/EHU sobre la que debe levantarse el acelerador muestra un estado de total abandono.

A principios de año, Madrid y Lakua designan a los miembros que formarán parte de la Comisión Científica encargada de valorar la viabilidad del acelerador. El grupo de los cinco sabios lo forman Andrew Taylor, director de la fuente de neutrones pulsados por espalación ISIS de Reino Unido; David Findlay, director de la División de Acelerador en ISIS; el físico vasco Pedro Miguel Etxenike, referencia internacional en la estructura electrónica de superficies de sólidos; el exdirector del CIEMAT, Félix Yndurain, en calidad de presidente; y José Ignacio Ulizar de la ingeniería de turbo-propulsores ITP. El 26 de marzo se lleva a cabo la primera reunión constitutiva de esta Comisión de expertos.

Junto al informe, los gobiernos central y vasco encomiendan formalmente a la Comisión la elaboración de una carta de encargo, un documento de marcado carácter político que aborde si ESS-Bilbao tenía sentido y un proyecto científico-técnico detrás. Los miembros de la Comisión acogen con sorpresa esta solicitud inusual y así se lo comunican a la secretaria de Innovación, Carmen Vela, y a la consejera de Educación, Isabel Celaá.

Aclarado este punto, la Comisión emprende su cometido original: analizar el interés y viabilidad científico-tecnológica y técnica de la instalación. Mantienen varias reuniones en Leioa y Landabarri con el nuevo responsable ejecutivo de ESS-Bilbao, el exdirector del Sincotron ALBA (Barcelona), Joan Bordas, y con la materia gris del acelerador, el físico Javier Bermejo. Ambos explican in situ y por escrito los pormenores técnicos y potencialidad del acelerador de Leioa.

Además se celebra en Madrid una reunión a puerta cerrada, a la que asisten varios miembros de la Comisión, con posibles usuarios del acelerador representativos de comunidades científicas: de física nuclear, fusión, materia condensada, biología, de la industria etc. A ella asisten unas 20 personas referentes de un sector que abarca a unos 600 agentes en el Estado, entre laboratorios, universidades, centros de investigación, industria tecnológica etc. El objetivo del encuentro era conocer la masa crítica de potenciales clientes del acelerador y determinar qué parámetros puede tener la máquina. La respuesta de los congregados fue altamente positiva ya que no existe ninguna infraestructura similar en el Estado, y resultó muy esclarecedora para los miembros de la Comisión.

alegato a favor El 24 de junio, días antes de que expirase el plazo de seis meses dado por el Parlamento Vasco, la Comisión asesora emite su informe. Fuentes consultadas desvelan que el resultado es "un contundente alegato a favor de la viabilidad de ESS-Bilbao". Según un experto cercano al proceso, "lo primero que dice el informe es que están haciendo un buen trabajo en Bilbao, eso es importante". En segundo lugar, que "con la orientación que se tiene se puede tener una máquina con prestaciones muy útiles para la comunidad científica nacional e internacional". Los cinco sabios destacarían en su dictamen que ESS-Bilbao "está combinando cosas de una manera muy inteligente, el desarrollo de tecnologías convencionales, es decir, en la frontera de lo que se hace en el mundo con aceleradores, con lo cual da robustez y seguridad a la instalación, con otras funciones innovadoras muy interesantes".

un apoyo contundente Fuentes consultadas afirman que la Comisión concluye que "la línea que está planteada puede dar lugar a una instalación que puede encajar muy bien en el concierto científico europeo, por lo tanto puede ser muy útil a los investigadores españoles". No en vano, ESS-Bilbao podría tener un cuarto de las prestaciones de ISIS (Gran Bretaña), la gran fuente de espalación europea. "Digamos que la Comisión dice que ESS-Bilbao es realmente competitivo", apunta una persona que prefiere mantenerse en el anonimato. El informe también apunta que "hay que clarificar más el futuro tanto desde el punto de vista económico, como estratégico en el sentido de centrar el ámbito de desarrollo, es decir, espalación para aspectos concretos". En este sentido, la Comisión considera que esta instalación no debe servir para biólogos, físicos, químicos, física de fusión por igual y que, en consecuencia, "el proyecto debería focalizar un poco más su ámbito de aplicación", lo cual se logra a medida que se desarrolla el proyecto.

En el informe se observa "extraordinariamente interesante la respuesta de la industria, esencialmente de las empresas del País Vasco", afirman. Los miembros verían con satisfacción la "idea de no plantear una instalación llave en mano, sino una instalación con desarrollos locales, lo cual está permitiendo que estas empresas adquieran un conocimiento transferido que no tendrían de otra manera". Otras fuentes consideran que el enfoque adoptado por la dirección de la Fuente de neutrones es vital, "porque si hablamos de cambiar el sistema productivo de un país, esa es verdaderamente la manera de hacerlo. Así estas empresas pueden acceder a contratos del CERN, de ISIS o de otros aceleradores repartidos por el mundo. Luego ahí hay luces muy interesantes".

No son pocas las empresas vascas que en estos momentos tienen cartera de pedidos para 2012 y 2013. Entre otras destacan JEMA, Neureus, Antec, Eremus AVS, SLAC, Idom, Sener, Dako y un largo etcétera. Por último, la Comisión urge a los gobiernos español y vasco a "tomar decisiones pronto".

Decisión vital en el aire Este grupo de expertos no entra a valorar la conveniencia o no de asociarse con la Fuente Europea de Neutrones por Espalación (ESS) que se proyecta construir en la ciudad sueca de Lund de la que, supuestamente, el acelerador de Leioa es subsede. La Comisión solo valora la viabilidad de ESS-Bilbao como un centro de investigación independiente especializado en el desarrollo de ciencia y tecnología en el campo de la aceleración de partículas, como recogen los estatutos del consorcio formado por España y el País Vasco gobernados por los socialistas en 2009 y ratificado por la popular Carmen Vela el 1 de marzo de 2012.

El 23 de julio se produce en Madrid la reunión que, a la postre, ha originado el bloqueo tácito del Gobierno español al inicio de la construcción del acelerador, una oposición que se habría confirmado oficialmente esta semana. Según ha podido saber este periódico, ese día se convoca un encuentro que por sus componentes bien podía ser un Consejo Rector. En esa reunión se congregan Vela y su equipo, y por el bloque vasco están, entre otros, la consejera de Educación, Isabel Celaá, y el consejero de Industria, Bernabé Unda. En ella, el catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid Félix Yndurain expone a viva voz las conclusiones del informe de la Comisión que preside. Según fuentes consultadas, el Gobierno vasco da por buenas y asume las conclusiones del informe. Sin embargo, Vela, contra todo pronóstico, deja su apoyo a ESS-Bilbao en el aire. Y desde entonces, la dirección del acelerador no puede licitar las obras.