Junts opta por demorar la investidura de Aragonès y activar el reloj electoral

Volverá a abstenerse en la segunda votación de hoy para estirar la negociación con ERC, con mayo como fecha límite

30.03.2021 | 00:49
Sergi Sabrià (ERC), Dolors Sabater (CUP) y Elsa Artadi (Junts), la semana pasada en el Auditori del Parlament. Foto: Efe

 Junts ha optado por dilatar el proceso de investidura de Pere Aragonès y abstenerse en la segunda votación de hoy, provocando que empiece a correr el reloj para una repetición electoral que, en cualquier caso, todos los grupos confían en evitar. El plazo límite termina el 26 de mayo y los comicios serían el 21 de julio. Mientras tanto, la estrategia de los posconvergentes es dilatar la negociación con ERC aprovechando los dos próximos meses para tratar de arrancarles un acuerdo que les sea satisfactorio y que dé luz verde a una presidencia de Aragonès bajo un nuevo Ejecutivo de coalición independentista en el que estaría por ver si la CUP quiere entrar.

Pero, por el momento, la materialización de un acuerdo de estas características está muy verde y los de Carles Puigdemont y Laura Borràs quieren tener los términos de un pacto muy atados antes de proceder a entregar la presidencia de la Generalitat a su mayor rival en el bloque soberanista, frente a quien perdieron la hegemonía por primera vez el pasado febrero.

Ayer, los reproches entre las dos formaciones independentistas volvieron a la palestra, tras un fin de semana en el que las partes intensificaron los contactos para tratar de llegar a un acuerdo que desbloqueara la investidura de hoy, encuentros que han resultado infructuosos. Así, pese a los numerosos llamamientos de Esquerra para que Junts moviera ficha y respaldara a su candidato, los posconvergentes han optado por mantener su abstención en esta segunda votación de investidura. Según explicó ayer la vicepresidenta y portavoz de JxCat, Elsa Artadi, la decisión la han tomado por "unanimidad" en la Ejecutiva ampliada del partido, "porque desgraciadamente en este momento no hay un acuerdo de legislatura" con ERC.

De cualquier manera, en el seno de Junts se muestran optimistas y son conscientes de que una repetición electoral sería un fracaso para la estrategia independentista. Esta visión, compartida por ERC, alienta la hipótesis de que ambas formaciones puedan alcanzar un acuerdo de investidura en las próximas semanas para después proceder a la negociación del nuevo Govern. En esa línea, Artadi se mostró ayer "optimista" y aseguró que trabajan para cerrar "en los próximos días un acuerdo que sea sólido".

La portavoz de Junts, que como el presidente de su grupo parlamentario, Albert Batet, no podrá acudir hoy al pleno por ser contacto de un positivo por coronavirus, insistió ayer en que hubiera sido más fácil que ERC hubiera renunciado a esta segunda votación para evitar otra imagen de división en el seno del independentismo. Los republicanos, por su parte, piden a JxCat que realicen un gesto de "responsabilidad y confianza" y se replanteen su posición en esta segunda votación. Según explicó ayer la portavoz parlamentaria de Esquerra, Marta Vilalta, lo ideal hubiera sido que los posconvergentes dieran luz verde a la investidura sin más demora y poder sentarse a hablar después de cómo conformar el nuevo Govern y la estrategia institucional para la próxima legislatura.

En cualquier caso, eso tendrá que esperar, y por ahora se alarga la negociación previa a la investidura. Según defendió ayer Vilalta, hay una novedad sobre la mesa en estas negociaciones que puede permitir salvar uno de los principales escollos: la declaración política que el Consell per la República, órgano liderado desde Waterloo por Carles Puigdemont, emitió ayer mismo y en la que ofrece a ERC una mayor colaboración en su seno.

Más allá del desacuerdo sobre cómo debe articularse una dirección estratégica del independentismo para reactivar el procés, desde Junts recordaron ayer que aún falta definir con ERC cuestiones como una posible estrategia unitaria en Madrid, la estructura del nuevo Govern, el plan de ese futuro Ejecutivo y el reparto de carteras. "ERC sabe perfectamente que todavía no podemos dar un sí cuando un elemento tan fundamental como el plan de Gobierno no está ni cerrado", concluyó Elsa Artadi.

illa vuelva a ofrecerse Por su parte, una vez constatado el fracaso de Pere Aragonès en la votación de hoy, los socialistas volvieron a sacar a la palestra la opción de presentar a Salvador Illa como candidato a la investidura, con el objetivo de erigirse como alternativa del unionismo, aunque no parece que esta opción pueda materializarse debido a la falta de apoyos de Illa, argumento que puede utilizar la presidenta del Parlamento, Laura Borràs, para bloquear este movimiento del PSC.

La viceprimera secretaria del PSC, Eva Granados, se refirió ayer a esta posibilidad y aseguró que volverán a defender la candidatura de Illa si la presidenta de la Cámara abre otra ronda de consultas con los grupos parlamentarios. Así, dijo que el candidato socialista sigue estando dispuesto a presentarse a un debate de investidura, ante el intento fallido de un Aragonès que a su juicio "salió peor de lo que entró" del debate en el Parlament. "Illa ofrece una alternativa para centrarnos en combatir la pandemia, reactivar la economía y asegurar que nadie se quede atrás", añadió Granados.

Por último, los comunes creen que el fracaso de ERC en su primer intento de investidura de Pere Aragonès evidencia que los republicanos deben cambiar de socios y mirar hacia la conformación de un bloque de izquierdas en lugar de reeditar un acuerdo con Junts. Según apuntó el portavoz de Catalunya en Comú, Joan Mena, la "obsesión" de Esquerra por gobernar junto a JxCat es difícil de comprender en un partido de izquierda.

A juicio de Mena, ambas formaciones soberanistas conforman una "relación tóxica" que perjudica a todos los catalanes. "Le pedimos a ERC que mire a la izquierda y vea la alternativa, y al PSC que tenga la generosidad de ver esta posibilidad y cambiar su inercia", dijo.

 

Artadi y Batet, confinados. La portavoz de JxCat, Elsa Artadi, y el presidente del grupo parlamentario, Albert Batet, no podrán asistir a la segunda sesión del debate de investidura de hoy porque están en cuarentena tras haber sido contactos estrechos de un positivo por coronavirus. Ambos diputados han delegado su voto en la portavoz de Junts en el Parlament, Gemma Geis. Según explicó Artadi, el contacto se produjo después del pleno del viernes y solo les afecta a ambos.

"ERC sabe que no podemos dar un sí cuando el plan de Gobierno no está cerrado"

elsa artadi

Portavoz de Junts