“No creemos en un Reino Unido a la fuerza. Si Escocia no quiere estar, no lo podemos impedir”

08.02.2020 | 21:29
Charles Tannock, junto a su esposa Joanna, de origen eslovaco y que no pudo votar el ‘Brexit’.

Estrasburgo - En el Reino Unido no solo hay enfrentamiento entre brexiters y remainers. También hay naciones que han votado quedarse y otras salir, lo que abre la posiblidad de solucionar esas contradicciones con votos y urnas. Algo que podría acabar con el Reino Unido tal y como lo conocemos.

El 'Brexit' habría abierto también la posible desunión del Reino hasta ahora unido.

-Es todavía prematuro para aventurar lo que va a pasar, pero la posibilidad de una Escocia independiente y de una Irlanda reunificada en la próxima década ha aumentado muchísimo por el Brexit. Si hay un Brexit duro, malo para la economía británica, no hay duda de que Escocia va a querer salir del Reino Unido y ser readmitida en la Unión Europea. Y también, si hay una frontera dura producto de un Brexit sin acuerdo, puede implicar el regreso del terrorismo de los 70 y en esa situación muchos de los protestantes moderados y sensatos en Irlanda del Norte votarían por la reunificación de la isla para evitar violencia y los efectos económicos nocivos de la salida.

Aquí sorprende el concepto británico de la democracia. Habla tranquilamente de un referéndum de independencia y de acatar el resultado, algo que en el sur de Europa, hoy por hoy, es impensable.

-Nosotros tenemos muy claro el concepto de nación y Escocia es una nación. Escocia lleva más de 300 años en la unión, pero siempre ha mantenido un sistema legal propio y, aunque fuera parte de la libra, hay anotaciones de una moneda escocesa. Ahora, con la devolución, tiene su parlamento, su gobierno. Es un poco como la historia de Catalunya. Cuando Tony Blair hizo lo que llamamos la devolución de un Parlamento a Escocia, en esta ha crecido una fuerte identidad nacional. Nosotros no creemos en un Reino Unido a la fuerza. Si ellos no quieren formar parte del Reino Unido, no lo podemos impedir. La jefa del Gobierno escocés, la señora Sturgeon, es una mujer con un fuerte perfil público, está muy bien vista y tiene diputados muy hábiles en el Parlamento británico. El SNP es un partido serio y respetado, que ha hecho campaña contra el Brexit, tiene una fuerte presencia en la Cámara de los comunes, con diputados muy organizados y ya no es visto como un partido extraño.