Escapadas de fin de semana

Visita al desconocido pueblo de Garai, el balcón de Durangaldea

En el monte Oiz, ofrece una rica gastronomía, bellos parajes y un rico patrimonio, como el palacio Garai Goitia

02.04.2021 | 00:58
la fachada del palacio Garai Goitia

lOCALIDAD pequeña y desconocida para los vizcainos, Garai, ubicada en las faldas del monte Oiz, es considerada el balcón de Durangaldea. Desde allí se puede admirar la belleza paisajística de la comarca y disfrutar de su gastronomía. Cada visita debe rendir tributo al palacio Garai Goitia.

Durangaldea, comarca situada entre Gipuzkoa y el Bilbao Metropolitano, es un territorio que guarda las esencias de la Bizkaia más rural y apacible, los paisajes y los rincones de la Euskadi verde y tradicional. Cualquier ruta por algunos de sus pueblos, bien sea Durango, Elorrio, Berriz, Abadiño o Amorebieta-Etxano, debería invitar a hacer parada obligatoria en Garai, una de sus localidades más desconocidas y de población escasa (menos de 350 habitantes), aunque referente vasco en ingresos anuales por unidad familiar.

Al estar situada en las faldas del Oiz y a cierta altura, el visitante se topa con una zona montañosa y terreno accidentado. Dedicada principalmente a la explotación maderera de sus abundantes bosques, así como a la agricultura y ganadería, los paseos por el entorno de sus diferentes y dispersos núcleos se harán entre el brillo y el olor de la naturaleza.

bello palacio
 

El considerado núcleo urbano de Garai está en el barrio de San Miguel. En él es donde se pueden visitar algunos de los bellos elementos que conforman su patrimonio histórico. Ahí destaca el palacio de Garai Goitia, histórico y amplio caserío de porte noble y monumental. Reedificado en 1574, cuenta con su fachada como elemento más valioso, ya que combina las características de los caseríos vascos con una decoración clásica de los palacios renacentistas italianos. Su frontis es simétrico y labrado en sillería arenisca, y luce un amplio arco en la planta baja. Está coronado por la hermosa inscripción fundacional de los Garai.

El resto de la ruta debe incluir también las iglesias de San Miguel Arcángel y de San Juan Evangelista, sencillo y hermoso templo del siglo XVI. También resultan atractivas la ermita de San Juan de Momoitio, rodeada de un frondoso arbolado de robles, encinas, laureles y hayas; y la necrópolis medieval local. Para el final dejamos la visita a la encina de Etxeita, ejemplar protegido con más de 19 metros de diámetro y una copa que supera los 60 de cincunferencia.

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