Una berlina insumisa a la disciplina SUV

11.10.2020 | 01:11
Opel remodela el Insignia, turismo señorial para el público de gustos clásicos inmune a los encantos de la estética todoterreno

Opel actualiza el Insignia, revalorizado gracias a ajustes cosméticos, mayor equipamiento, así como a motores diésel (122 y 174 CV) y gasolina (200 CV) recalibrados para ganar eficiencia

eL Insignia tiene una nueva oportunidad, quizá la última, de demostrar que todavía queda sitio en el mercado para buenos coches con estampa tradicional. Opel ha iniciado a mediados de septiembre la producción de la versión revisada de este gran turismo, a punto de llegar a los concesionarios. Los cambios, tan escasos como significativos, modernizan su apariencia, completan las dotaciones y afinan los motores (gasolina de 200 CV y diésel con 174 y 122). El Insignia, esculpido en formatos sedan Grand Sport y Sports Tourer, fija en 33.500 euros el punto de partida de su tarifa oficial; los descuentos y promociones la ponen en su sitio al rebajar el umbral económico de acceso hasta 25.700 euros, 27.200 en el caso del envase familiar.

En plena apoteosis SUV, aún persisten pequeños focos de resistencia, obstinados en permanecer fieles a su propio estilo. En las filas de esos contestatarios asoma de nuevo el Insignia, empeñado en ejecutar un solo de berlina que desentona en el monocorde recital todoterreno que soporta el mercado. Aunque Opel cultiva también esta especialidad campera, es de los pocos que continúa manteniendo viva la llama de la berlina señorial y corpulenta (mide 4,9 metros), un concepto de coche que languidece a causa de la paulatina pérdida de clientela. Lo sigue demandando algún que otro particular insumiso a la dictadura de la moda actual; también lo solicita un buen número de empresas y operadores de renting, que valoran el poder de representación social de estos modelos de corte clásico.

El Insignia que viene se distingue del estrenado en 2017 por los sutiles retoques aplicados a su semblante. Estrena parrilla frontal, con celdillas en lugar de lamas de fibra oscura, atravesada de lado a lado por dos barras cromadas que ahora son totalmente horizontales. Varía, asimismo, la forma de las entradas de aire situadas en la parte baja de los paragolpes. Con todo, la innovación estética más significativa que depara esta última remodelación del modelo incumbe al diseño de las ópticas. Desde este momento, incluyen tecnología matricial IntelliLux LED Pixel, que dota de 84 diodos LED a cada faro. Esta iluminación, disponible de serie a partir del acabado medio, adapta el haz de luz a la carretera para garantizar constantemente una visibilidad óptima.

El 'restyling' revaloriza el producto procurando una buena ración de recursos adicionales en materia de ayuda a la conducción, información y entretenimiento. Incorpora, por ejemplo, nuevos dispositivos multimedia con pantalla táctil a color compatibles con Apple CarPlay y Android Auto, así como el sistema de alerta de colisión frontal con frenado automático de emergencia y detección de peatones. El coche dispone, además, de una cámara digital de visión posterior más eficaz, que puede incorporar alerta por tráfico en la retaguardia para facilitar maniobras de marcha atrás. Otros recursos al alcance del Insignia son: asistente de mantenimiento de carril, aviso de vehículos en el ángulo muerto, control de crucero adaptativo con frenada de emergencia, lector de señales de tráfico, ayuda al aparcamiento avanzada y sistema 'head up display' de proyección de datos ante el conductor.

La revisión de contenidos no pasa por alto los propulsores de la berlina. Plantea tres posibilidades de elección, dos diésel y una de gasolina, todas sobrealimentadas, que remiten su energía a las ruedas delanteras. El fabricante promete en los tres casos registros de consumo y emisiones contenidos, acordes a las exigencias de las próximas normativas medioambientales europeas.

Abre la gama el bloque a gasóleo de tres cilindros y 1,5 litros, que procura 122 CV. Por encima del mismo se sitúa el 2.0D, bloque de cuatro cilindros y dos litros que aporta 174 CV. Por el momento, la única opción a gasolina la ofrecida por otra mecánica de dos litros, con 200 CV de rendimiento. Es la primera de Opel en contar con sistema de desactivación selectiva de cilindros cuando no se requiere toda la potencia; en tal caso, desconecta automáticamente dos de ellos para ahorrar gastos al bolsillo y emisiones a la atmósfera.

La motorización de gasolina se asocia en exclusiva a transmisión automática de nueve relaciones. La turbodiésel básica dispone únicamente de caja manual de seis marchas, mientras que la superior puede optar también a la automática de ocho velocidades.

2021

GSi de 230 CV

Ágil. La oferta motriz inicial del Opel Insignia deja un hueco para la próxima incorporación de la versión GSi, con temperamento algo más efusivo. Esta interpretación, que se sumará al elenco en 2021, va animada por una derivada del motor 2.0 Turbo de gasolina, potenciada para entregar 230 CV. Será la única variante del modelo que disponga de tracción integral. La definición GSi estará disponible en los dos formatos de carrocería del Insignia.