VI. JORNADA PROFESIONAL DEIA AUTOMOBILE SECTOR BILBAO-BIZKAIA
DIRECTOR GENERAL DE ŠKODA

Fidel Jiménez de Parga: "2020 marca el inicio de una transformación hacia la electrificación"

Fidel Jiménez de Parga pertenece a esa generación de directivos leales al sector del automóvil. Se involucró en él a principios de los noventa, ingresando en el Grupo Volkswagen nada más finalizar su carrera de Derecho en la Universidad de Barcelona y el MBA en ESADE

09.03.2020 | 09:54
Fidel Jiménez de Parga

Hasta ahora, toda la singladura profesional de Jiménez de Parga ha discurrido en el seno del consorcio alemán, en el que ha ido asumiendo mayores responsabilidades de manera progresiva. En 2018 cedió el timón de la división de Vehículos Comerciales para pasar a desempeñar su actual cargo al frente de Škoda.

El mercado del automóvil puso fin en 2019 a un periodo de crecimiento sostenido que duró varios ejercicios. Los pronósticos para el actual no incitan al optimismo, ya que barajan la posibilidad de un retroceso o estancamiento. ¿Comparte ese vaticinio?

-Realmente el escenario no invita al optimismo, especialmente con los nuevos acontecimientos que se están desarrollando a nivel mundial. Tenemos que ser cautelosos y compartimos con ANFAC (la asociación de fabricantes de automóviles) un escenario conservador para el 2020. En el primer bimestre del año el mercado ha caído un 6%, lo cual refrenda nuestro análisis anterior.

Škoda, que resistió el retroceso del mercado en 2019, afronta este ejercicio con una gama repleta de novedades. ¿Puede ser el año de su despegue definitivo?

-Ese es nuestro objetivo. Hemos empezado el año muy bien, creciendo un 20% cuando el mercado está cayendo ese 6%. Con el lanzamiento del nuevo Kamiq tenemos por fin una gama completa que debe llevarnos a objetivos más ambiciosos. Estamos trabajando para poner la marca en el entorno del 3%.

Algunos expertos estiman que el registro de 1,3 millones de unidades alcanzado en 2019 es el que corresponde, por población y situación económica, al nivel objetivo del mercado español. ¿Son pragmáticos o adolecen de ambición?

-Es difícil predecir el mercado con un entorno tan cambiante a nivel político y económico. Lo que está claro es que el mercado de clientes particulares cayó el año pasado un 10%, y eso se debió en gran parte a la incertidumbre sobre la decisión de compra a tomar. Por otra parte, tenemos uno de los parques más antiguos de Europa, con más de 12 años de promedio. Por todo ello, creo que el mercado español puede estar de forma natural por encima de 1,3 millones de unidades.

El 'dieselgate', el 'Brexit', la guerra comercial de Estados Unidos y China, la inestabilidad gubernamental, la alarma sanitaria, la política medioambiental europea€ ¿Estamos ante una tormenta perfecta que se cierne sobre el mundo del automóvil?

-Nos encontramos en un momento de incertidumbre, marcado por la inestabilidad económica en los mercados internacionales, el retroceso de China y la guerra comercial con Estados Unidos o el Brexit. A todo ello debemos sumar el impacto de la expansión del coronavirus, que añade, si cabe, más incertidumbre. Y esto afecta de forma ineludible al sector del automóvil, generando una incertidumbre que termina afectando a las propias ventas.

Los estrictos límites a las emisiones de dióxido de carbono instaurados por la Unión Europea y las multas que comportará incumplirlos, ¿constituyen otra amenaza para el sector del automóvil?

-Los límites de emisiones de CO2 no debemos considerarlos como una amenaza, sino como una oportunidad de adaptarnos al nuevo entorno de mercado que se está creando. En Škoda estamos preparados para adaptarnos a la normativa. En nuestra gama ya contamos con tres modelos propulsados por gas, un híbrido enchufable y un eléctrico. Y este mismo año se añaden otro vehículo 100% eléctrico, el Enyaq, además de la nueva generación del Octavia, que suma la microhibridación con las nuevas versiones E-TEC. De hecho, ya contamos con que la gama Eco de Škoda suponga este año un 10% de las ventas en España, una cifra que crecerá de forma progresiva a lo largo de los próximos años.

Entonces, el esfuerzo tecnológico y económico que comporta materializar esa drástica descarbonización exigida por Bruselas a la industria de automoción europea, y no a otras actividades tan contaminantes o más, ¿no pone en peligro la supervivencia del sector?

-El sector del automóvil era conocedor de esta normativa y está actuando en consecuencia. Puede que haya marcas que lleguen a sufrir más que otras porque no hayan iniciado el proceso de transición con suficiente tiempo, pero eso no quiere decir que peligre la supervivencia del sector. Precisamente por eso, a través de ANFAC, le hemos presentado al Gobierno de España el Plan de la Automoción 2020-2040. Pretende garantizar una transición ordenada hacia el coche eléctrico, que establezca una colaboración público-privada y garantice que podamos seguir trabajando en un entorno positivo. También que haga que España se consolide como un polo de atracción industrial y de negocios de movilidad, a la par que cumple con los objetivos de descarbonización del parque marcados por la Unión Europea, con los que está plenamente comprometida.

¿Corren los consumidores el riesgo de que la urgencia por rebajar a toda costa las emisiones medias de CO2, y así eludir o atenuar las severas sanciones económicas anunciadas, depare algunos coches creados más para homologar bien que para funcionar de manera óptima?

-En nuestro caso, no solo estamos poniendo en el mercado coches que cumplen con la normativa, sino que su rendimiento y eficiencia se ajustan a los criterios de optimización. Bajo la submarca iV ya estamos comercializando modelos híbridos enchufables como el Superb iV o eléctricos como el Citigo e iV. Pero nuestro compromiso con la electrificación va más allá de ampliar una gama de vehículos cada vez más eficientes. Škoda, por ejemplo, ha invertido en estos dos últimos años más de 25 millones de euros para que la planta de Mladá Boleslav (República Checa) produzca baterías de alto voltaje para los híbridos enchufables de las marcas del Grupo Volkswagen.

Hoy proliferan esas motorizaciones con hibridación, completa o ligera, que se perfila como solución de compromiso hasta la electrificación plena. ¿Cuándo calcula que esta se generalizará? ¿Qué estrategia sigue su compañía?

-El plan de Škoda se inscribe dentro de la estrategia del Grupo Volkswagen, alineado con los Acuerdos de París, cuyo último objetivo es ser neutrales en las emisiones de CO2 en 2050, tanto en los vehículos que fabricamos como en el propio proceso de fabricación en las plantas de producción. 2020 es un año importante porque marca el inicio de una transformación hacia la electrificación, no solo con modelos como el Citigo e iV, sino con el Enyaq, primer SUV construido en la plataforma MEB del Grupo Volkswagen, que llegará a finales de año. Y esto es solo una anticipación de todo lo que está por llegar en los próximos años. El Grupo Volkswagen va a invertir 60.000 millones de euros en electrificación, hibridación y digitalización (33.000 únicamente en electrificación) en el periodo 2020-2024 y lanzará 75 modelos eléctricos y 60 híbridos entre 2019 y 2029. En este mismo periodo, produciremos 26 millones de eléctricos y 6 millones de vehículos híbridos.

¿Tenemos que empezar a despedirnos ya de los motores exclusivamente térmicos?

-En todo caso, los motores térmicos tendrán un rol importante en los próximos diez años de cara a seguir siendo eficientes y renovar el parque con mayores niveles de CO2.

Tras la eclosión de las propuestas SUV, que han eclipsado al resto de diseños conocidos, ¿vislumbra en el horizonte alguna otra línea innovadora de productos?

-La demanda es la que va marcando esta tendencia. Los SUV son los modelos que se han convertido en referencia y es algo que parece que va a seguir en aumento, al menos eso es lo que deducimos de cómo está creciendo la gama SUV de Škoda, que poco a poco está ganando terreno de forma consistente y ya supone para nosotros un 32% de las ventas. Esa cifra va a crecer con seguridad este año con la consolidación del Kamiq, que pertenece al segmento que más potencial de crecimiento tiene y que ha despertado mucho interés.

La evolución de la tecnología ha propiciado la conversión de los móviles en miniordenadores cuya función primordial ya no es realizar llamadas de voz. ¿Puede ocurrir algo semejante con los coches, es decir, que pierdan su condición esencial de medios de transporte al servicio de las personas?

-Cualquier desarrollo en el automóvil siempre se va a llevar a cabo pensando en el cliente final, es decir, de igual forma que un teléfono móvil cuenta ahora con un mayor número de funciones, pero con un uso mucho más intuitivo, con el coche va a ocurrir lo mismo. Nunca va a dejar de ser lo que es, un medio de transporte al servicio de las personas, pero con unas funciones que harán mucho más cómoda y segura la vida a bordo de sus ocupantes.

Sigamos hablando del futuro. Cada vez más autónomo, seguro y conectado, el automóvil del porvenir amenaza con restringir la libertad para tomar decisiones del conductor, relegándolo casi a la condición de pasajero. ¿No teme que los coches del mañana incurran en una aburrida perfección?

-Cualquier función que se inscriba dentro de los niveles de autonomía de un vehículo está destinada a mejorar la seguridad de sus ocupantes, pero eso no tiene que ver con limitar las libertades del conductor, simplemente reduce de forma considerable la siniestrabilidad, lo cual siempre es positivo.

Fecha: Jueves, 12 de marzo
Hora: 9.30 A14.30h.
Lugar: Gran Hotel Domine


Fidel Jiménez de Parga: "La rentabilidad de nuestra red de concesionarios es una prioridad"

El Director General de Škoda agradece la colaboración de sus distribuidores, socios estratégicos con los que afrontar esta etapa de transición que vive el sector del automóvil.

El paulatino cambio en los hábitos de consumo del automóvil lo ha desprovisto ya de la condición de objeto de deseo, sobre todo para las generaciones jóvenes. Entre ellas decrece el interés por adquirirlo y aumentan los partidarios del pago por uso o de la propiedad compartida. ¿Acabarán asumiendo los fabricantes de coches el rol de proveedores de servicios de movilidad? ¿Repercutirá eso negativamente en el negocio?

-Todo lo contrario. Škoda es una marca que se fundó hace 125 años como fabricante de bicicletas, después de motos y posteriormente de coches. Por tanto, está en nuestro ADN ofrecer servicios de movilidad a nuestros clientes, que se ajusten a las necesidades de cada momento.

A propósito de la rentabilidad, los concesionarios se quejan a menudo de los bajos márgenes de beneficio de su actividad y de que las marcas les someten a condiciones abusivas. ¿Cómo es la relación con esos socios estratégicos que integran su red de distribución?

-La rentabilidad de nuestra red de concesionarios es una prioridad y uno de nuestros objetivos estratégicos como marca. En 2019 conseguimos un nuevo récord de rentabilidad, del 2,2%, por encima de la media del mercado, lo que significa que estamos en el buen camino y que nuestras relaciones con la red de distribución son excelentes.

Disminuyen las visitas a los concesionarios, a los que una clientela informada por Internet acude solo a ultimar operaciones. ¿Sobrevivirá este modelo tradicional de negocio o el comercio digital se impondrá también en el ámbito del automóvil?

-Estamos trabajando con nuestra red en la transición hacia los nuevos modelos de movilidad. El proceso de transformación en el que estamos inmersos lo haremos de la mano de nuestros concesionarios. No existe otra alternativa, ni un plan B. Lo vamos a hacer juntos. Es pronto para saber cómo va a transformarse el modelo de negocio, pero la propia red forma parte de esa transformación, aportando ideas e, incluso, sus propios recursos. Hace unos meses, por ejemplo, abrimos la primera Škoda City Store de España en Valencia, que trae consigo un nuevo concepto de tienda pensada para la movilidad moderna y está orientada a los nuevos perfiles de cliente.

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