El rincón de Bizkaia en el que "conviven dos mundos"
Las cuentas @visitbiscay y @viajaenunminuto han puesto el foco en uno de los enclaves históricos más singulares de Euskadi
"¿Sabías que en este rincón de Bizkaia se esconden los gigantes de la Edad Media?" Con esa pregunta abren su vídeo conjunto las cuentas @visitbiscay y @viajaenunminuto, poniendo el foco en la necrópolis de Argiñeta, un conjunto funerario altomedieval situado a las afueras de Elorrio. Es, como señalan en el vídeo, "el testimonio cristiano más antiguo de toda Bizkaia", y uno de los monumentos funerarios vascos más importantes declarado Bien de Interés Cultural desde 1931.
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Los "gigantes" de la Edad Media
El dato que más sorprende a quien visita el lugar por primera vez es el tamaño de los sarcófagos. La longitud media de los sepulcros ronda los dos metros, y trece de ellos superan esa medida. En el vídeo, @viajaenunminuto señala que "algunos superan los dos metros, una estatura increíble para la época", aunque hay que matizar que esa longitud corresponde al tamaño del sarcófago, no necesariamente a la altura de los enterrados. La altura de los individuos oscila entre 1,63 y 1,97 metros, unas medidas que, aun así, resulta llamativa para la Edad Media y apunta a que se trata de personas de alto rango social.
El conjunto de estelas y sepulcros está datado entre los siglos VII y XI, y su calidad dependía del prestigio social y de la jerarquía del difunto. Todas las piezas están fabricadas en piedra arenisca del monte Oiz, y los sarcófagos tienen una forma característica: una caja de una sola pieza con hueco antropomorfo y una cubierta de sección triangular a modo de tejadillo.
La inscripción cristiana más antigua de Bizkaia
Entre todos los sepulcros, hay dos que destacan por encima del resto porque llevan inscripciones grabadas en su cubierta. La más conocida es la del sepulcro de Momus, que data del año 883. En ella se puede leer: "In De(i) Niomine Momus in corpore bibentem / in era DCCCCXXI mi fecit / ic dormit", que traducido al castellano significa: "En el nombre de Dios, Momus en vida corporal / en la era 921 (año 883) me hizo / Aquí duerme". Es, como señalan en el vídeo, una de "las primeras firmas de nuestra historia", y estas inscripciones son el testimonio escrito más antiguo de núcleos cristianos en Bizkaia.
El conjunto que se ve hoy no estuvo siempre en ese lugar. En la segunda mitad del siglo XIX, el párroco de Elorrio Domingo de Retolaza reunió en torno a la ermita un conjunto de estelas y sepulcros procedentes de ermitas vecinas de los barrios de Mendraka, Miota y Berrio, para evitar que las piezas se perdieran o deterioraran al quedar abandonadas.
La leyenda del olor a rosas
El vídeo cierra con una de las historias más evocadoras del lugar: "Dicen que si te acercas al sepulcro doble de las abadesas, aún huele a rosas". La leyenda cuenta que un párroco soñó repetidamente con dos mujeres vestidas de abadesas que le señalaban el sarcófago doble, que estaba medio abierto con los huesos expuestos a la lluvia. El cura acudió una noche con un candil, fue cerrando uno a uno los sepulcros, y cuando llegó al doble percibió un suave olor a rosas y divisó entre la maleza la silueta de dos mujeres con hábitos que lo observaban.
