bilbao. A lo largo de los últimos años todos hemos sentido en algún momento encogerse nuestro corazoncito al conocer las debilidades del extravagante detective Adrian Monk, que ha logrado, a pesar de sus fobias, manías y extraños comportamientos, entrar en nuestras vidas y compartir sus aventuras con nosotros. Han sido 904 días de emisión en los que no hemos dejado de sorprendernos con la agudeza de este detective tan peculiar que nos cautivó desde el primer capítulo y no nos ha decepcionado durante las siete temporadas que lleva en antena. Pero la expectación aumenta a medida que el desenlace de la serie se acerca, y es que a partir de hoy, Euskal Telebista ofrecerá los 16 nuevos capítulos que conforman la octava temporada, la última de la serie.

Será una temporada que nos acercará aún más al mundo interior de Adrian Monk, en la que se atarán cabos sueltos, habrá muchas sorpresas y nos encontraremos con un inesperado final en el que el detective Monk resolverá el caso más importante de su vida: el asesinato de su esposa.

Durante estos últimos seis años en antena, Monk ha vivido un sinfin de aventuras. Ha visitado México, Las Vegas y Nueva York; ha estado en un psiquiátrico, prisionero en la cárcel y perseguido por asesinato; ha adoptado un niño, ha arreglado las cosas con su hermano, incluso ha conocido a otro posible hermano; perdió la memoria, se enamoró, estuvo ciego, sufrió de insomnio, le han disparado en numerosas ocasiones y sobrevivió a una huelga de basureros. Pero, además, Monk es un personaje conocido a lo largo y ancho del planeta. Y es que visto el éxito sin precedentes de la serie, Euskal Telebista ha repetido varias veces cada temporada, con sorprendentes datos de audiencia que cercioran que los pases repetidos de los capítulos han sido los más vistos, superando en algunos casos la primera emisión por más 100.000 telespectadores. Éste fue el caso del capítulo El Señor Monk y La Pastorcilla Mentirosa.