La Policía Nacional ha detenido en Bilbao a dos mujeres, menores de 30 años, que operaban como parte de un grupo criminal organizado especializado en el método del "abrazo cariñoso". En el momento de ser interceptadas por los agentes de la Brigada Provincial de Policía Judicial, el cotejo de datos arrojó una cifra sorprendente, y es que una de ellas contaba con 11 reclamaciones y la otra con 15, todas ellas vigentes y emitidas por juzgados de ciudades tan dispares como Madrid, Granada, Málaga, Alicante, Valencia, Marbella o A Coruña.

Lo que más llamó la atención de los investigadores es la extrema multirreincidencia de una de las implicadas. Según fuentes policiales, una de las mujeres ya había sido detenida en enero de 2025, momento en el que ya le constaban otras 28 reclamaciones judiciales por delitos de la misma naturaleza.

Piezas de un grupo criminal organizado

Las detenidas, son consideradas por la Policía como piezas de un grupo criminal organizado. Su especialidad, señalan, es el método del “abrazo cariñoso” o “amoroso”, una técnica de hurto y robo que utiliza el contacto físico y el engaño afectivo para sustraer joyas y relojes de alta gama, principalmente a personas de avanzada edad.

Las dos mujeres fueron trasladadas de inmediato a las dependencias de la Jefatura Superior de Policía del País Vasco, en Bilbao, donde se terminaron de tramitar los atestados por sus cuentas pendientes con la justicia de media España. Sin embargo, tras pasar a disposición judicial, ambas han vuelto a quedar en libertad con cargos, a la espera de ser citadas por los numerosos juzgados que las reclaman.

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El método del "abrazo": ¿Cómo actúan?

El Grupo de Delincuencia Organizada advierte de que estas redes operan con gran movilidad geográfica para dificultar su localización. Su "modus operandi" consiste en abordar a la víctima con cualquier excusa como pedir una dirección, agradecer una ayuda ficticia o incluso ofrecer favores sexuales para, en un descuido durante el contacto físico, momento en el que dan el abrazo, hacerse con sus pertenencias de valor sin que la persona se percate hasta que es demasiado tarde.