La Dirección del Centro Penitenciario de Melilla ha informado este sábado de que el viernes fue controlado un intento de motín protagonizado por cinco internos que se opusieron al traslado de otro recluso a un centro penitenciario fuera de la ciudad.
Según ha detallado la dirección, el incidente se inició durante el horario de patio, cuando un interno que debía ser conducido a otra prisión "se atrincheró portando dos latas aplastadas a modo de objeto cortante, con la intención de impedir la conducción". El preso trató además de recabar el apoyo de otros internos.
Participación y protocolos de seguridad
A raíz de esta situación, "cinco reclusos participaron en un amotinamiento puntual que generó una situación de gravedad, lo que motivó la activación inmediata de los protocolos de seguridad previstos para este tipo de incidentes".
La incidencia fue controlada "gracias a la serenidad, profesionalidad y actuación coordinada del personal funcionario, sin que fuera necesario el uso de la fuerza física y sin que se produjeran lesiones personales". La intervención priorizó en todo momento el diálogo, la contención y la seguridad, tanto de los internos como de los trabajadores del centro penitenciario.
Medidas adoptadas y seguimiento
La situación quedó finalmente solventada y la conducción prevista no se llevó a cabo en ese momento. Los internos implicados "han sido aislados y se encuentran actualmente en régimen cerrado, conforme a la normativa vigente". La dirección ha indicado que el traslado se reactivará en el momento oportuno, garantizando las condiciones de seguridad necesarias.
Reconocimiento a los funcionarios
El Centro Penitenciario de Melilla ha destacado y reconocido la actuación "ejemplar" de los funcionarios, cuya calma, profesionalidad y compromiso permitieron resolver el incidente sin consecuencias personales y garantizar el orden, la seguridad y el normal funcionamiento de la institución.