La Agencia de Naciones Unidas para las y los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA) ha sido hoy merecedora del Premio Sabino Arana por su “inquebrantable compromiso con la justicia, la paz y la defensa de los derechos humanos desde su creación en 1949”, según la Fundación del mismo nombre que preside Arantza Tapia. Su labor fundamental, “garantizar la educación, salud y refugio a millones de refugiados palestinos, conecta profundamente con la tradición humanista, solidaria y democrática del nacionalismo vasco”, prosigue. Por ello, este premio “refleja la apuesta vasca por la resolución pacífica de conflictos y el derecho de los pueblos, en este caso el palestino, a vivir con dignidad y a decidir libre y democráticamente su futuro”.

Raquel Martí, directora Ejecutiva de UNRWA España, ha recogido el premio y ha comenzado su intervención recordando a las 12.000 personas trabajadoras de UNRWA en Gaza, y a “los 382 compañeros y compañeras asesinados mientras cumplían con su labor humanitaria. Cada uno de ellos encarna el compromiso, la entrega y la dignidad con la que nuestro personal trabaja día tras día en uno de los contextos más duros y extremos del mundo”.

A continuación ha valorado que la entrega de este galardón pone de manifiesto “el compromiso de la sociedad vasca con el pueblo palestino, que tanto sufrimiento ha soportado y sigue soportando” y constituye a su vez “un verdadero ejercicio de lucha contra la desinformación y criminalización” que viene sufriendo la Agencia que representa, y que “intenta desacreditar nuestro trabajo y poner en cuestión nuestra neutralidad”.

Sobrevivir en Gaza

Respecto a la situación actual en Gaza, ha descrito que “nos encontramos escuelas arrasadas, hospitales desbordados, viviendas reducidas a escombros y una infancia que intenta seguir siéndolo en medio del trauma y la devastación”. Por este motivo, “sobrevivir cada día en Gaza es una carrera de fondo contra la desesperanza” a los que se hace frente con los “gestos de humanidad y de solidaridad” que se encuentran a su vez “cada día”.

“En este escenario -ha relatado Martí-, nuestro personal -maestras, médicos, enfermeras, psicólogos, ingenieras, trabajadores sociales- se levanta cada mañana de su refugio o de su tienda de campaña, después de noches gélidas y lluviosas, para abrir escuelas improvisadas, poner en marcha clínicas móviles, distribuir agua y alimentos, y crear espacios seguros para niñas y niños que necesitan aprender, jugar y sanar”.

Intereses geopolíticos

En cuanto a la campaña en su contra que vienen sufriendo, ha denunciado que es “síntoma de un cambio profundo en el orden internacional al que estamos asistiendo con estupor: un nuevo escenario en el que el multilateralismo, el derecho internacional y la solidaridad, aunque siguen siendo indispensables, están siendo sacrificados en favor de intereses geopolíticos y económicos”. Ha explicado que “informes independientes y la propia Corte Internacional de Justicia no solo han desmentido estas acusaciones, sino que han instado al gobierno de Israel a dejar de obstaculizar el trabajo de UNRWA en Gaza”.

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Destaca por ello que “estar hoy aquí trasciende con mucho el acto de recibir un premio. Es un auténtico ejercicio de resistencia que envía este mensaje solidario poderoso a Palestina y a las trabajadoras y los trabajadores de UNRWA: No estáis solos. Hay sociedades que se niegan a mirar hacia otro lado y hay fundaciones, como la que hoy nos convoca, comprometidos a seguir defendiendo la verdad y que la dignidad humana no es negociable”.

Ha dado por ello las gracias por “creer en la dignidad, en la humanidad y en el trabajo de UNRWA” y ha concluido con un ruego: “Por favor, no dejen de hablar de Palestina. El alto el fuego de Gaza existe solo en los pasados titulares, los bebes y los ancianos están muriendo literalmente de frío, continúa el hambre y las bombas israelíes, así como la obstaculización de la entrada de ayuda humanitaria. En Cisjordania las muertes son un goteo constante, así como las detenciones arbitrarias, los desplazamientos forzosos y la demolición de infraestructura palestina”.