La investigación abierta por la Fiscalía de Bizkaia por un posible caso de maltrato habitual a bebés en una haurreskola de Getxo ha sentado como un jarro de agua fría entre padres, madres, abuelos y abuelas. Horas después de que saltase la noticia, padres y madres han llevado y recogido a los más pequeños en la haurreskola. "No sabemos qué vamos a hacer. Nos ha pillado de sopetón", señala un aita en las inmediaciones del centro. La noticia, como era de esperar, ha llegado a los establecimientos del municipio getxoztarra. "Qué locura lo que he leído sobre el centro, no me lo creo", señala una vecina de Romo. A otro padre le ha pillado por sorpresa la denuncia. "Estás tranquilo porque crees que nunca te va a pasar, pero esto te pone en guardia, sin duda", indica.
Investigados
Tres trabajadoras están siendo investigadas tras una denuncia interna que alerta de golpes, uso de la fuerza y prácticas humillantes con menores de entre 0 y 2 años. En concreto, las diligencias tratan de aclarar si dos cuidadoras ejercieron violencia física contra los menores y si la directora del centro ignoró las advertencias realizadas por otras empleadas. En el caso de esta persona, tenían "un niño que no se quedaba a comer". "Aparentemente no nos ha llegado a repercutir", señalan respecto a la investigación se activó tras una denuncia presentada por trabajadoras del propio centro, que alertaron de comportamientos que consideraban incompatibles con el cuidado infantil.
Según la documentación conocida, la denuncia describe diversas conductas violentas reiteradas, entre ellas golpes con el dorso de la mano en la boca a bebés que mordían a otros niños y cachetes en la cara o azotes en el trasero a menores que no se comportaban según lo esperado. Padres y madres aseguran haber visto "muchos cambios" este año. "Hablando con alguna madre esta mañana parece que van a hacer alguna reunión", apunta.