No siendo ninguno de los tropecientos asesores de nuestro Gobierno central, ni mucho menos un avezado economista, pero sí un ciudadano de a pie que utiliza su coche de cuando en cuando y arranca la calefacción en casa a partir de los 15 grados hasta llegar a los 19 o enciende la cocina eléctrica para freírse unos huevos, propondría de inmediato una rebaja en el IVA de la luz y el gas al 5%, que me supondría unos veinte euros de ahorro con los que compensar en la gasolinera el llenado del depósito del coche. Y aplicar una rebaja al gasoil de agricultores, pesqueros y transportistas, en general, para que sus extracostes actuales incidan lo menos posible en las cosas del comer. ¿Tan difícil es tomar estas dos medidas de forma inmediata cuando el lío ha comenzado hace ya dos semanas? Igual hay que aumentar la nómina de asesores con chavales de doce añitos para que éstos pongan en marcha estas medidas. Nos iría mucho mejor.