ABANDONEN toda esperanza los agoreros que nos predicen el inmediato fin de la prensa. Joe Biden se entera por los periódicos de la filtración de documentos comprometidos de EE.UU. sobre la guerra de Ucrania. El rey de España se entera por la prensa de que su padre, el inefable emérito, tiene previsto regresar a Sanxenxo, sin contar con él, sin avisarle y, lógicamente, sin su permiso. El concepto mítico de “matar al padre” cobraría una nueva dimensión en el caso de Felipe VI. Y el Gobierno español se entera por los papeles de la enmienda de Podemos al solo sí es sí. Todo muy freudiano.