LA república catalana pasa por que Catalunya se independice. Dicho así es una perogrullada. Pero de lo que se trata es de que se independice de partidismos tácticos, de cortoplacismos, de extraprotagonismos, de personajes tóxicos, de excesos de fervores sin hoja de ruta, de victimismos, de unilateralismos. De Waterloo, también. La espantada de Junts le ha dado la oportunidad al president de formar un nuevo Govern que, contra lo que parecía, puede ser más plural. Un golpe que es de esperar no sea de efecto, sino un intento serio de recomponer el fracturado escenario político catalán y suturar heridas.
- Multimedia
- Servicios
- Participación