La ola de solidaridad de Bizkaia con Venezuela ha sobrepasado a los propios venezolanos que viven en el Territorio Histórico. "Nos enteramos del terremoto cuando nos despertamos", confiesa Orianna Bellinghieri debido a la diferencia horaria. Ella junto a Enna Reyes y Marbella Perozo se han organizado para intentar ayudar a sus conciudadanos. "El sentimiento nacional" fue lo que impulsó a estas vecinas de Bilbao a crear un póster donde anunciaban que iban a recoger material, sobre todo, sanitario para mandar al país americano.

Enfrente de la tienda Ikurriña Store, en la calle Tendería del Casco Viejo, están recibiendo las decenas de donaciones. "Estamos en un sitio por el que pasa mucha gente y muchos nos ven, van a la farmacia y vuelven con productos", cuentan estás jóvenes que se pusieron en contacto con la asociación madrileña Diáspora en Movimiento para ir dando forma a esta iniciativa. Desde Madrid canalizarán toda la ayuda a través de la ONG Refugiados Sin Fronteras, que será la encargada de enviar todo el material hasta Venezuela.

“No nos esperábamos la magnitud de solidaridad que estamos recibiendo”, expresan las impulsoras que desde ayer y hasta hoy a las 19 horas están recogiendo productos para colaborar con las víctimas de los dos terremotos que han causado centenares de fallecidos y miles de desaparecidos. Con la recogida de ayer llenaron una furgoneta. "Llamé a mi hermano y preparamos todo. Además, para la logística hemos contado con la ayuda del bar Ideal de Rekalde", explican. Tantas cajas apilaron que necesitaron una segunda furgoneta que conducirá "Alexandra, una chica de Getxo, que nos la ha cedido". Pero ya desde primera hora de la mañana, muchas personas se han estado acercando para entregar productos. Por ello, subrayan que "necesitamos una o dos furgonetas más para mandar todo el material a Madrid". Esas cajas que horas después aterrizarán en un país asolado por la tristeza.

Medicación y comida para perros

Entre las donaciones destaca el material sanitario porque como detalla Oriana Bellinghieri, en Venezuela hay escasez y "el país no está preparado para afrontar" una tragedia de estas características. A la carestía de los medicamentos -"el paracetamol cuesta 3 o 4 dólares con un salario medio de 20 dólares al mes"- se suma la falta de material de primera necesidad. Gasas, desinfectantes, medicamentos sin receta o mantas térmicas llenan las decenas de cajas que ya tienen acumuladas. Y también comida para perros. "Primero son las personas pero son los perros los que están ayudando en las labores de búsqueda y necesitan alimentarse", comentan las jóvenes.

Las redes sociales han sido el pilar sobre el que se ha asentado esta iniciativa y reconocen que han recogido material de personas no sólo de Bilbao sino de municipios como Lekeitio o Getxo. "Incluso nos llamó un señor de Burgos porque también quería colaborar", subrayan estas mujeres, que a pesar de la lejanía con su país, intentan poner su granito de arena para ayudar a que todos los damnificados puedan contar con recursos para sobreponerse a los dos terremotos.