La Fiscalía General de Israel ha aceptado la petición del primer ministro, Benjamin Netanyahu, para aplazar su testimonio en el juicio por corrupción en el que lleva inmerso desde hace años y que ha sido constantemente aplazados por las guerras de Gaza e Irán.

El procedimiento iba a empezar de nuevo este domingo hasta que la Fiscalía se ha pronunciado a favor de la petición inicial de Netanayhu, que ha pedido dos semanas de margen. La semana que viene, los fiscales anunciarán si aceptan una nueva prórroga de siete días dependiendo de la evolución de los acontecimientos en la guerra de Irán.

El primer ministro está señalado en tres causas por una batería de delitos, entre ellos el de fraude o aceptación de sobornos, si bien ha denunciado que todo forma parte de una persecución política. De hecho, logró volver al poder para un sexto mandato ya con los procesos abiertos, a finales de 2022.

Entre las acusaciones en su contra se encuentra el uso indebido de poder para presionar a los medios de comunicación y que difundan información favorable al Gobierno. Uno de los casos se remonta al año 2000, cuando trató supuestamente de llegar a un acuerdo con el diario 'Yedioth Aharonot' para que hablara de forma positiva de su administración a cambio de impulsar una legislación que perjudicara a su principal competencia, el diario 'Israel Hayom'.

Desde el estallido de la guerra de Gaza, Netanyahu ha lamentado que el proceso en su contra ha sido un lastre que le ha impedido ejecutar con normalidad su tarea. El primer ministro ha presentado numerosas peticiones de aplazamiento en sus comparecencias ante el tribunal, citando cuestiones de salud, seguridad o visitas diplomáticas.