Irán ha interrumpido el paso de petroleros por el estrecho de Ormuz tras el ataque de Israel al Líbano, que ha causado decenas de muertos, según informan medios iraníes. La agencia Fars, vinculada a la Guardia Revolucionaria, indicó que el tránsito de los buques fue detenido tras los ataques israelíes.

Esta misma mañana, Irán permitió el paso “sin problemas” de dos petroleros tras la entrada en vigor de un alto el fuego de dos semanas, aunque Líbano quedó excluido de esta tregua temporal. De hecho, el Ejército israelí lanzó este miércoles su mayor ofensiva en el Líbano desde el inicio del conflicto, causando decenas de muertos y cientos de heridos, según las autoridades libanesas.

Irán también denunció violaciones del acuerdo de alto el fuego dentro de su territorio, con ataques a una refinería en la isla de Lavan y la intercepción de un dron en Lar, prometiendo “una respuesta firme y contundente”.

El Wall Street Journal informa que Irán estaría condicionando su participación en las negociaciones previstas para este viernes en Islamabad a que el alto el fuego se extienda también al Líbano.

BREVE REANUDACIÓN DEL TRÁFICO

Tras registrar unas caídas drásticas del tráfico de embarcaciones de hasta el 97 % tras el inicio de la guerra en Oriente Medio, el movimiento en el estrecho de Ormuz comenzó a reanudarse con cautela este miércoles después de que EE.UU. e Irán acordaran una tregua de dos semanas que permitirá el "paso seguro" por la vía.

"Se observan los primeros indicios de actividad marítima en el estrecho de Ormuz tras el anuncio del alto el fuego, que incluye la reapertura temporal de esta vía marítima estratégica para facilitar las negociaciones, dijo en un comunicado publicado este miércoles la plataforma de monitoreo marítimo MarineTraffic.

Según los datos de la empresa, "cientos de buques" se encuentran en las aguas del golfo Pérsico, entre ellos 426 petroleros, 36 de transporte de gas licuado de petróleo (GLP) y otros 19 de gas natural licuado (GNL), de los cuales muchos "quedaron prácticamente varados" durante la interrupción de en Ormuz iniciada el 28 de febrero.

REACTIVACIÓN PROGRESIVA DEL TRÁFICO MARÍTIMO

MarineTraffic apunta que "ya se están registrando los primeros movimientos" después de que el Daytona Beach, con bandera de Liberia, cruzara Ormuz a las 6.59 GMT tras zarpar del puerto iraní de Bandar Abás una hora y media antes, mientras que el granelero NJ Earth, de propiedad griega, lo hizo a las 8.44 GMT.

Esto se produce después de el Gobierno de Irán afirmara que será posible "el paso seguro" por la vía durante el alto el fuego de dos semanas alcanzado con Estados Unidos y anunciado por el presidente estadounidense, Donald Trump, durante el que ambas partes negociarán un acuerdo en conversaciones que arrancarán el viernes en Islamabad.

La reapertura de Ormuz ha sido una demanda de la comunidad internacional y, especialmente, de Trump, que ha amenazado reiteradamente a Irán con atacar y "arrasar" sus centrales eléctricas y sus puentes si no reabría el estrecho. Incluso aseveró que todo el país podría ser "aniquilado en una sola noche" y que volvería a "la Edad de Piedra".

De acuerdo con la plataforma Hormuz Strait Monitor, un total de 10 embarcaciones han transitado por esta estratégica vía en las últimas 24 horas, mientras que 7 lo están haciendo en estos momentos.

EL PAPEL CLAVE DE ORMUZ EN EL COMERCIO ENERGÉTICO GLOBAL

Antes del inicio de la guerra, entre el 20 y el 25 % del volumen total del comercio marítimo de petróleo transitaba por Ormuz, es decir, más de 20 millones de barriles diarios de crudo y derivados, de acuerdo con datos de la agencia de la ONU para el Comercio y Desarrollo (UNCTAD).

También se comercializaba el 20 % del GNL mundial, el 29 % de GLP y el 13 % de los productos químicos, mientras que un tercio del comercio marítimo global de fertilizantes pasaba por Ormuz.

Esto ha tenido repercusiones devastadoras, ya que más del 80 % del crudo y GNL que pasa por el estrecho tiene como destino los mercados asiáticos, mientras que Europa depende en un 35 % de los productos que transitan por Ormuz. Como consecuencia, los precios del crudo se han disparado, amenazando una crisis energética global.

Además, según la agencia británica de Operaciones Comerciales Marítimas (UKMTO), desde el inicio de la guerra el 28 de febrero hasta ayer, 7 de abril, se han registrado 17 ataques contra embarcaciones en Ormuz, el golfo Pérsico y el golfo de Omán, así como 11 "actividades sospechosas".

Las disrupciones fueron enormes: si antes de la guerra transitaban entre 120-140 buques diarios, el mes de marzo registró tan solo entre 4 y 6 embarcaciones, según la plataForma Port Watch, del Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Universidad de Oxford.

"Es muy improbable que se vuelva a alcanzar un nivel similar en las próximas dos semanas, teniendo en cuenta el retraso en los procesos de verificación, las limitaciones de los seguros y la reticencia de los operadores", expuso este miércoles en su LinkedIn el experto en comercio marítimo Daejin Lee.

Estas dos semanas de alto el fuego, según el analista especializado en Ormuz, crean "una oportunidad significativa" para que los volúmenes aumenten, aunque advirtió de que la magnitud del retraso es "considerable", puesto que están atrapados en el golfo Pérsico más de 1.000 buques transoceánicos, cifra que sube a 3.000 si se incluyen los de tonelaje regional.

Además, recordó que las preocupaciones de seguridad entre los operadores y navieras todavía persisten, algo que podría ralentizar "la respuesta inicial". "Es probable que muchos armadores de primer nivel esperen varios días o incluso más para confirmar que el alto el fuego se mantiene antes de comprometer buques y tripulaciones. Esto es una gestión de riesgos racional, no una precaución excesiva", sentenció.