Joe Biden apuesta por combinar la normalidad y los ataques a TrumpSAMUEL CORUM / POOL
Después de su débil actuación en el debate de la semana pasada, la campaña del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha apostado por una doble estrategia para salir de la crisis: aparentar normalidad y poner el foco en la amenaza que el exmandatario Donald Trump supone para la democracia estadounidense. Fuentes cercanas al Partido Demócrata explicaron que, en privado, se está llevando a cabo una intensa labor de relaciones públicas con múltiples llamadas y reuniones para tranquilizar a grandes donantes, miembros del Congreso y otros funcionarios electos. De hecho, durante el fin de semana, el Comité Nacional Demócrata (DNC, por sus siglas en inglés), órgano del partido, mantuvo una llamada con decenas de sus miembros, incluidas algunas de las personalidades más importantes de esa fuerza política, y la campaña también ha estado en contacto con grandes donantes.
Aparte de esas conversaciones, se están barajando otras opciones para mejorar la imagen pública de Biden y mostrarle con energía y en control, en contraposición con la imagen que proyectó durante el debate del 27 de junio contra Trump, donde apareció envejecido, con voz ronca y con dificultades para concluir algunas de sus frases.
Varias opciones
Para ello, una de las posibilidades sería hacer una entrevista de alto perfil con algún medio o celebrar una multitudinaria rueda de prensa, un tipo de apariciones públicas a las que ha recurrido con menor frecuencia que sus predecesores desde que llegó a la Casa Blanca en enero de 2021.
El pasado sábado, en un acto de recaudación de fondos en el estado de Nueva York, el propio Biden se mostró dispuesto a conceder una entrevista y dijo que había hablado con el popular locutor de radio Howard Stern para volver próximamente a su programa, donde ya participó en abril respondiendo a preguntas abiertas centradas principalmente en su biografía.
Mientras se decide qué tipo de aparición pública hará el mandatario, la estrategia ha sido aparentar normalidad. Según la agenda pública de la Casa Blanca, Biden presidirá hoy una ceremonia de entrega de las Medallas de Honor y mañana, 4 de julio, día de la Independencia de EE.UU., asistirá a la tradicional barbacoa en la Casa Blanca.
Después, pasará el fin de semana en su residencia de Wilmington, en el estado de Delaware, como si fuera una semana cualquiera sin nada fuera de lo común.
Además, según informaron el pasado lunes miembros de su equipo electoral en una llamada con la prensa, el presidente seguirá haciendo campaña como hasta ahora en los estados clave para las elecciones de noviembre, de la misma manera que ha hecho en los últimos meses.
Poner el foco en Trump
Lo que sí se quiere hacer es poner el foco en Trump, especialmente después de que el Tribunal Supremo de EE.UU. le concediera una inmunidad parcial por sus esfuerzos como presidente para revertir el resultado de las elecciones de 2020, que desembocaron en el asalto al Capitolio.
En la citada llamada con la prensa, Quentin Fulks, subdirector de campaña presidencial, adelantó que Joe Biden hablará directamente en sus actos de campaña sobre “las razones por las que los estadounidenses deberían temer a Donald Trump”, especialmente por la amenaza que supone para la democracia estadounidense.
Trump Pide aplazar su sentencia
Fallo de inmunidad. Los abogados de Donald Trump han presentado una carta a un juez de Nueva York pidiendo anular su reciente condena penal y aplazar su próxima sentencia aludiendo a la decisión del Tribunal Supremo de otorgar inmunidad parcial a los expresidentes, informó The New York Times. Según el periódico, los abogados de Trump pidieron al juez, Juan M. Merchan, que pospusiera la sentencia, prevista para el 11 de julio, mientras evalúa si el fallo del Supremo afecta la condena. Si bien el caso se centra en actos que Trump realizó como candidato y no como presidente, sus abogados podrían argumentar que los fiscales construyeron su caso sobre una base de pruebas obtenidas durante su mandato.