tokio. Las autoridades niponas han detectado en una granja de Asakawa, a 65 kilómetros de la central nuclear de Fukushima, pienso contaminado con cesio radiactivo usado para alimentar al ganado bovino, informó ayer la cadena NHK.
El hallazgo se produce después de que esta semana se detectara carne procedente de una granja de Minamisoma, a 25 kilómetros de la planta, contaminada por alimentar a los animales con forraje que contenía altos niveles de este isótopo radiactivo. El pienso detectado en Asakawa contenía 97.000 becquereles de cesio por kilo, 73 veces por encima del límite máximo establecido por el Gobierno, y procedía de siete granjas de Shirakawa, 80 kilómetros al suroeste de la planta nuclear accidentada, informó la emisora de televisión nacional.
El forraje permaneció embalado en el exterior al menos hasta 4 días después de que el terremoto y el tsunami del 11 de marzo provocaran en la central de Fukushima Daiichi el peor accidente nuclear en 25 años.
La granja de Asakawa, que compró el pienso y se lo dio de comer al ganado, ha distribuido desde entonces 42 vacas a plantas procesadoras en las ciudades de Tokio, Chiba, Sendai y Yokohama, aunque el consumo de su carne no ha sido confirmado.
El Gobierno nipón ha pedido a la granja que no distribuya más ganado, y ha solicitado a las autoridades de los cuatro municipios que rastreen la carne de dichos animales.
La carne procedente de Minamisoma detectada hace unos días llegó a ser consumida en la ciudad de Shizuoka (centro de Japón), aunque diferentes instancias del Gobierno aseguraron que el producto no supone una especial amenaza para la salud si se consume una sola vez.
En cualquier caso, las autoridades niponas examinan desde entonces el ganado vacuno y los piensos para alimentarlos en toda la provincia de Fukushima, y el ministerio de Agricultura anunció ayer que empezará a revisar el forraje en otras ocho provincias cercanas en el noreste y centro del país.
Exigen su dimisión El Gobierno nipón instó ayer al presidente de la operadora de la planta nuclear de Genkai (suroeste), Kyushu Electric Power, a que presente su dimisión tras descubrirse que la eléctrica intentó condicionar una consulta popular para reabrir la central. "Ya que la participación parece clara, no hace falta decir que el responsable de la organización debería dimitir", dijo ayer el ministro japonés de Industria, Banri Kaieda, en declaraciones recogidas por la agencia local Kyodo. La afirmación de Kaieda se produce un día después de que el presidente de Kyushu Electric Power, Toshio Manabe, comunicó su intención de permanecer en el cargo para recuperar la confianza del público.
El pasado 26 de junio, el Gobierno nipón promovió en una televisión local una encuesta para conocer la opinión de los residentes de Genkai sobre la conveniencia de reabrir, tras el accidente en Fukushima, los reactores paralizados en la central por una revisión rutinaria.
Kyushi Electric Power instó a sus empleados a enviar correos electrónicos de apoyo a la reactivación y logró que 141 de las 286 opiniones registradas a favor de la reapertura provinieran de sus trabajadores.
El presidente de la operadora se disculpó ayer y aseguró que desconocía la campaña, a la que tachó de "inmoral" y de acto "contra el sentido común social y la ética".