La Dirección General de Tráfico renovó el año pasado su catálogo oficial de señales para adaptarlo a los cambios tecnológicos, sociales y de movilidad de los últimos años. Entre las novedades y actualizaciones hay una señal que muchos conductores no conocen, aunque se encuentren con ella a diario: la señal S-991c, que indica un control de semáforo en rojo y avisa de que hay un radar activo en ese punto de la vía.
Qué es la señal S-991c y qué significa
La señal S-991c aparece en el Reglamento General de Circulación y su función es informar al conductor de la presencia de un "dispositivo de control automático asociado a un semáforo". No es una señal de advertencia genérica, ya que indica que el semáforo en cuestión tiene instalada una cámara que puede sancionar a quienes lo crucen en fase ámbar o roja.
Según datos de la propia DGT, hay más de 500 radares-semáforo repartidos por ciudades de todo el Estado. El dispositivo se instala en un poste similar al del propio semáforo, situado aproximadamente 25 metros antes de la línea de detención o del punto de parada obligatoria del vehículo.
Cómo funciona el radar de semáforo
El sistema es automático y muy preciso. Las cámaras de vigilancia se activan en el momento en que el semáforo cambia a ámbar o a rojo. A partir de ese momento, el dispositivo captura dos imágenes: la primera cuando el vehículo se aproxima y se encuentra aún antes de la línea de detención, y la segunda una vez que el vehículo ha cruzado el semáforo.
Para que la sanción sea válida, el sistema exige que ambas imágenes sean claras: una que muestre el semáforo en rojo o ámbar y el vehículo antes de la línea, y otra en la que la matrícula sea perfectamente visible y el vehículo haya traspasado el semáforo cuando no debía. Si alguna de las dos imágenes no cumple ese estándar de nitidez, la denuncia no puede darse.
La multa
Saltarse un semáforo en rojo es una infracción grave según la Ley de Tráfico, y la sanción es una de las más duras del código: 200 euros de multa y la retirada de cuatro puntos del carnet de conducir. Perder cuatro puntos en una sola infracción tiene un impacto importante para quienes ya tienen el saldo de puntos tocado, ya que el carnet de conducir estándar cuenta con 12 puntos y algunos conductores pueden quedarse con apenas ocho tras un único descuido.