La Inspección Técnica de Vehículos (ITV) es un trámite obligatorio cuyo objetivo es garantizar que los coches, motos, furgonetas y camiones que circulan por las carreteras cumplen con los estándares de seguridad y medioambientales vigentes. Sin embargo, una parte significativa de los vehículos no la supera en el primer intento. Según los datos de AECA-ITV, solo el 81% de los vehículos aprueba la ITV a la primera.

El sistema de alumbrado y señalización es, año tras año, la causa más habitual de rechazo en la ITV. Los defectos en este sistema fueron la principal causa de rechazo durante 2024, acumulando el 22,6% del total de los fallos graves detectados por las estaciones de inspección de todo el Estado, según datos del Ministerio de Industria y Turismo recogidos por AECA-ITV.

Intermitentes del coche Freepik

Los problemas más habituales incluyen bombillas fundidas, faros mal regulados que deslumbran a otros conductores o no iluminan correctamente la calzada, y luces de freno, marcha atrás o matrícula que no funcionan al activarse. En el caso concreto de las motocicletas, estos defectos de alumbrado representan el 32,4% del total de fallos detectados en ese tipo de vehículo. Se trata, irónicamente, del tipo de avería más fácil y barato de solucionar.

Emisiones contaminantes

La prueba de emisiones ha ganado peso como motivo de rechazo a medida que las normativas medioambientales se han endurecido. Según AECA-ITV, el 16% de las evaluaciones desfavorables en la ITV se debe a que los vehículos contaminan más de lo permitido. Los datos de 2024 apuntan a que hasta el 28,6% del total de problemas que provocaron suspensos en la ITV ese año se debieron a fallos en las emisiones contaminantes o en la lectura del sistema OBD.

Frenos y ruedas

El sistema de frenado es uno de los primeros elementos revisados durante la inspección y también uno de los que más rechazos genera, especialmente en vehículos con muchos kilómetros. Los datos de AECA-ITV señalan que el 75% de los defectos graves detectados en todo el Estado se concentran en solo cuatro sistemas clave del vehículo, siendo el frenado uno de los principales junto con la iluminación, las emisiones y los neumáticos.

Un mecánico se dispone a cambiar un neumático. Freepik

Los neumáticos son otro punto crítico en la inspección. La normativa del Estado exige una profundidad mínima de dibujo de 1,6 mm, y cualquier corte, grieta, abombamiento o desgaste irregular es motivo de rechazo inmediato. En el caso de las motos, los fallos relacionados con ejes, ruedas, neumáticos y suspensión representan el 12,4% de los defectos detectados en ese tipo de vehículo.

Los fallos que parecen menores

Aunque menos frecuentes que los anteriores, los defectos en cristales y retrovisores también generan un número relevante de rechazos. Una grieta en el parabrisas que afecte al campo de visión del conductor, un retrovisor roto o mal colocado son suficiente para obtener un resultado negativo. Del mismo modo, acudir a la ITV con la documentación incompleta, sin la ficha técnica o con el seguro del vehículo caducado también impide superar la inspección, aunque no se trate de un fallo mecánico.

La edad media de los turismos en el Estado se sitúa en los 14,5 años, mientras que en las motocicletas alcanza los 16,8 años, un 11% más que hace seis años. A mayor antigüedad, mayor probabilidad de tener defectos .