La cadena de deportes Decathlon ha incluido en su oferta de equipamiento para exterior la estantería de camping Fitzroy, un mueble auxiliar que busca alejarse de la estética industrial del plástico o el metal y apuesta por un material ideal para cualquier casa. El producto está fabricado en madera de bambú, un material seleccionado por su ligereza y su resistencia natural. Este armario ofrece tres niveles de baldas diseñadas para organizar utensilios de cocina, ropa u objetos personales donde sea que se coloque.
La característica principal de la estantería Fitzroy es su capacidad de transformación. El mueble cuenta con un sistema de plegado completo que permite plegarlo cuando no está siendo usado. Esta ventaja técnica es clave para los usuarios que la usan para un plan de camping, donde el espacio en el maletero del vehículo suele ser limitado. Al plegarse, la estructura queda plana y de un tamaño fácil de mover, facilitando su transporte sin necesidad de herramientas adicionales para su montaje o desmontaje.
Diseño de listones y estabilidad
Las baldas de la estantería no son superficies sólidas, sino que están formadas por listones de bambú. Este diseño no es solo estético, sino que favorece la ventilación de los objetos colocados en ella, evitando la acumulación de humedad o arena, algo habitual en entornos de playa o montaña. La estructura en forma de "X" de los laterales proporciona la estabilidad necesaria para sostener peso en diferentes niveles sin comprometer la integridad del mueble.
Con un precio de 69,95 euros, este armario plegable se posiciona como un accesorio muy a tener en cuenta para quienes necesiten un accesorio plegable de estas características. La estantería Fitzroy combina la durabilidad del bambú con un peso manejable, lo que la hace versátil para cualquier persona. Su acabado en madera natural permite que, además de su uso en exteriores, pueda funcionar como un mueble auxiliar decorativo en terrazas o en interiores domésticos.
Una marca mundial
Decathlon, la reconocida multinacional francesa especializada en artículos deportivos, fue fundada en 1976 por Michel Leclercq en la ciudad de Lille (Francia) con una idea innovadora para la época: reunir en un solo espacio todo lo necesario para la práctica de múltiples deportes, desde equipamiento técnico hasta ropa y accesorios, a precios accesibles para todo tipo de públicos; desde sus comienzos, la compañía apostó por un modelo basado en la democratización del deporte, desarrollando sus propias marcas internas (como Quechua, Kalenji o Domyos) para controlar tanto la producción como los costes, lo que le permitió ofrecer una excelente relación calidad-precio.
Durante las décadas siguientes, Decathlon vivió una expansión constante por Europa y el resto del mundo, abriendo tiendas en mercados clave y adaptando su oferta a las necesidades locales, mientras invertía en innovación, investigación y desarrollo para mejorar el rendimiento de sus productos; ya en el siglo XXI, la empresa ha consolidado su presencia global con cientos de establecimientos en más de 60 países, combinando su red física con el comercio online y reforzando su compromiso con la sostenibilidad y el acceso universal al deporte, manteniéndose fiel a su objetivo original de hacer que la práctica deportiva esté al alcance del mayor número de personas posible.