El 31 de marzo de 1937, la aviación italiana al servicio de Mussolini y movilizada por el general golpista Mola lanzó un ataque aéreo sobre Durango, uno de los episodios más devastadores contra población civil del pasado siglo. Durante décadas, se consideró erróneamente que 336 personas habían perdido la vida a causa del bombardeo. Sin embargo, un trabajo de Jimi Jiménez para Gerediaga Elkartea, financiado por el Ayuntamiento de Durango, despejó la incógnita: muchas de esas víctimas estaban repetidas o fueron asesinadas en el frente, no por el raid. Según el necesario estudio, el número real de personas asesinadas asciende a 213, de las cuales 14 eran de Iurreta.

Víctimas de Iurreta

  • Lucía Alberdi Beovide. Natural y vecina de Iurreta, tenía 26 años y estaba casada con José Rementeria. Tuvo dos hijos, María Rosario y José. Fue trasladada con vida al Hospital de Basurto. Residía en Santa Maña.
  • Castora Alberdi Ereñaga. Bautizada en 1893 en la parroquia Aita San Migel de Iurreta. Por su condición de religiosa residía en el convento de Santa Susana, con el nombre de sor San Miguel. Fue trasladada al Hospital de Basurto, donde falleció, y posteriormente su cadáver fue llevado a Durango, posiblemente a la cripta del convento.
  • Juan Tomás Elcoro Elejabarrieta. Nació en Iurreta el 18 de diciembre de 1903 y residía allí con su esposa, Josefa Urrizar. Labrador, su muerte se inscribió en el libro de finados de Santa María de Uribarri de Durango y “es posible que fuera inhumado en las fosas comunes del cementerio municipal de la villa”, valora Jiménez.
  • Julián Inchausti Alberdi. Nacido en Garai y residente en Iurreta, tenía 32 años y estaba casado con Rosario Retes. Su cadáver pudo ser inhumado en las fosas comunes del cementerio de Durango.
  • Paula Maiztegui Orue-Sagasti. Bautizada en la parroquia Aita San Migel de Iurreta el 26 de enero de 1892. Residía en el barrio de Abadiño de Gaztelua con Gregorio Arieta-Araunabeña, con quien tuvo cinco hijos. Su muerte se inscribió en el registro civil de Durango y pudo ser inhumada en las fosas comunes del cementerio local. Con aportaciones como esta, Jimi Jiménez fue, además, quien demostró por primera vez que el bombardeo contra Durango comenzó en Abadiño.
  • María Josefa Martiarena Lazcurain. Natural de Donostia, residía en Durango, en Zumalakarregi. Casada con Carmelo Solano y madre de tres hijos, y fue enterrada en el cementerio de Iurreta.
  • Damiana Olalde Uribelarrea. Bautizada el 29 de julio de 1873 en la parroquia Aita San Migel de Iurreta. Por su condición de monja, residía en el Convento de Santa Susana como sor Dominica. Murió en Durango según el registro civil y su cadáver pudo ser trasladado a la cripta del convento.
  • Concepción San Miguel Malaxetxebarria. Nacida y residente en Iurreta, en Santa Maña, tenía 69 años y estaba casada con Bernardo Arzuaga. Resultó herida en Durango y falleció en Amorebieta. Su muerte se inscribió en el libro de defunciones de Santa María de Amorebieta y fue enterrada en Iurreta.
  • Luis Tellitu Belausteguigoitia. Nació el 1 de diciembre de 1911 en Durango y residía en Iurreta. Soltero y jornalero, murió en el Hospital de Durango según su acta de fallecimiento y fue enterrado en la fosa común II del cementerio de Durango. Fue gudari, cabo de la 4ª compañía del batallón Kirikiño.
  • Josefa Uriarte Elejabarrieta. Nació en Amorebieta y residía en Iurreta, tenía 28 años y estaba casada con Leandro Jayo, con quien tuvo tres hijos. Falleció en Amorebieta y fue trasladada para su entierro al cementerio de Iurreta.
  • María del Carmen Usabel Larrea. Nacida y residente en Iurreta, tenía 15 años y estaba soltera. Resultó herida en Durango y murió en el Hospital de Basurto. Su cadáver fue enterrado en el cementerio iurretarra.
  • Victoriana Zabaleta Ormaechea. Nacida el 23 de marzo de 1869 en Garai, viuda y residente en Iurreta, Santa Maña, con su hijo. Fue enterrada en la fosa común I del cementerio de Durango.
  • Silvestra Zugazartazar Galarza. Nació en Iurreta el 30 de diciembre de 1889 y residía en Durango, en San Fausto. Maestra de profesión, murió en el bombardeo sobre la iglesia de los jesuitas San José y fue enterrada en el cementerio de Iurreta.
  • Francisco Zuriturriza Menchacatorre. Nació el 2 de abril de 1874 en Amorebieta, aunque residía en Durango, en Andra Maria. “Industrial de profesión, falleció posiblemente en el Hospital de Basurto y pudo ser enterrado como desconocido en el cementerio de Vista Alegre o Bilbao”, concluye Jiménez.

Aunque las bombas no cayeron sobre geografía iurretarra, las fotografías tomadas por los pilotos de Mussolini muestran la anteiglesia del municipio, evidenciando su proximidad al ataque. Entre las víctimas figuran hombres y mujeres de todas las edades, algunos trasladados heridos a hospitales como el de Basurto y otros que murieron en sus domicilios o en Durango. También los hay que no siendo de Iurreta, fueron enterrados en su cementerio municipal.

Tras los bombardeos, el 28 de abril de 1937, las tropas fascistas entraron en Durango y en el municipio anexionado a la villa el 12 de noviembre de 1926, durante la dictadura de Primo de Rivera y en contra de la opinión mayoritaria de la ciudadanía, tal y como consta documentalmente. La ocupación fascista aconteció 285 días después del inicio de la guerra tras un golpe de Estado. Horas antes, el bando republicano derribó el puente de Montoi, actualmente frontera entre Iurreta y Durango sobre el río Ibaizabal, para frenar el avance de los tercios requetés. Según un trabajo del investigador iurretarra fallecido Jon Irazabal, las bajas reconocidas por el general Mola durante la ocupación de la villa y su entorno fueron 122. El Diario Vasco tituló bajo el “Saludo a Franco: ¡¡Arriba España!!” y “Ayer entraron nuestras invencibles tropas en Durango y Lequeitio”. También fueron “liberados otros pueblos como Yurreta” (sic). Los soldados del cubano Mola entraron por Berezigane en Iurreta y Traña-Matiena (Abadiño). La película Frente Vizcaya. 18 de Julio muestra aquella acción.