Cinco años después, el Sodupe vuelve a Tercera Federación. El reñido triunfo del sábado, en el Hurtado de Saratxo, por 2-0, frente al Anaitasuna devolvió al conjunto de las encartaciones a la ansiada quinta categoría del fútbol estatal, como campeón de la liguilla de segundos clasificados de División de Honor. 

Venció al Anaitasuna en un partido muy disputado y equilibrado, en el que todo parecía abocado al empate. Durante los dos actos no hubo un dominador claro, ni tampoco una ocasión real de peligro. A excepción de una jugada de Iker Mota en la primera parte, que no encontró la red. Sin embargo, la emoción aguardó hasta la prolongación, cuando en el minuto 94, Eleder Gamboa marcó de pena máxima el 1-0, llevando el delirio a las gradas. También en el descuento, en el minuto 100, Ander Orue selló, en un contragolpe, el 0-2, cuando todo el Anaitasuna estaba volcado, incluso el portero, en área vizcaina, en busca de una igualada que le habría supuesto el ascenso a los de Azkoitia. 

Dos semanas antes, los del Hurtado de Saratxo habían vencido en casa de los alaveses del Iru Bat, por 1-2, con tantos de Javier Beweya e Iker Castaño. Después, el Anaitasuna había logrado golear en Txeloia, por 5-0, al conjunto alavés. Con lo que el partido del sábado resultó una auténtica final para ambos equipos.

Cambio en el banquillo

Se da la circunstancia de que, finalizada la liga, el Sodupe anunció que su exitoso entrenador, Ander Lanbarri, que llegó en diciembre al conjunto encartado, con el equipo en puestos de descenso, no continuará en el Sodupe la próxima temporada. Desde su fichaje, el conjunto encartado sumó diecisiete triunfos ligueros, empató cuatro y solo perdió dos. A ellos hay que añadir los dos triunfos del play-off

Siete conjuntos vizcainos han militado esta temporada en Tercera Federación, ocho guipuzcoanos y tres alaveses. Ante los descensos de Zamudio y Deusto, tomarán el testigo el histórico Erandio, como campeón, y el Sodupe, con su gran final de liga. Por el lado guipuzcoano, el Zarautz también descendió. Y solo falta saber si el Leioa asciende con lo que salvaría al polémico Añorga. Si los de Sarriena no suben, Bizkaia y Gipuzkoa igualarían a siete representantes, por los cuatro alaveses, con el retorno de otro histórico como el Amurrio.