El Arratia presume de hacer historia por partida doble
El primer juvenil y el primer equipo femenino de la entidad de Igorre consuman el ascenso a División de Honor y a Segunda RFEF, respectivamente, dos hitos para el club
“Es el premio a un duro y constante trabajo que viene de años atrás”. La máxima la pronuncia Pedro Ormazabal, presidente del CD Arratia, una humilde entidad vizcaina que está de moda en el territorio histórico gracias a los hitos que ha conseguido en su fútbol de base, en el que se ha convertido en una referencia. Unos éxitos que han tenido como protagonista a su primer juvenil, que ha ascendido contra pronóstico a la División de Honor, la máxima categoría estatal, y a su primer equipo femenino, que ha culminado una brillante temporada con el salto a Segunda RFEF, que se convierte, de momento, en su techo en su dilatada trayectoria después de que el curso pasado se quedara a las puertas de la gloria.
El primer juvenil ha cerrado la liga de su grupo de Liga Nacional en la cuarta posición solo por detrás del Athletic, el Alavés, que no pueden ascender al ser filiales; y el Indautxu, que retorna a la máxima categoría, y después de superar en la tabla a escuadras a priori de mayor poderío, como los segundos equipos de la Real Sociedad, el Danpok Bat y el Antiguoko, sin olvidar al Barakaldo. No en vano, el colectivo que dirige Joseba Urkiri se ha hecho fuerte en una idea en la que ha predominado la fe en su feudo y en un grupo que se conoce a la perfección de años anteriores, como afirma Ormazabal, que pone el acento en una dinámica que apenas tiene parangón. “Estamos hablando de un equipo que ha conseguido nada más y nada menos que cuatro ascensos consecutivos, algo que es muy difícil de conseguir. Hemos saltado desde la Honor vizcaina a la Honor estatal tras pasar por la Liga Vasca y la Liga Nacional”, recalca el presidente del Arratia, que destaca “la gran camada de chavales que ha desplegado un fútbol con el que se ha identificado desde el primer día”.
Así y todo, el mandatario de la entidad de Igorre se pone en alerta, consciente de que toca diseñar otro proyecto “casi desde cero, cuando son muchos los que han superado la edad juvenil, por lo que dan el salto a categoría senior, y otros, en su último año en juvenil, han despertado el interés de otros clubes”, como ocurre en el caso de Oroitz Villena, el máximo goleador del grupo con una tarjeta de 31 goles y que se ha comprometido con el Eibar, después de que el Athletic haya descartado su incorporación pese a sus números y a unas sobresalientes prestaciones.
APUESTA POR EL FEMENINO
El presidente del Arratia, que el 30 de junio da por cerrado su periplo de cuatro años al frente del club y después de nueve años más como directivo, pone el foco, además, en el “exitazo” del primer equipo femenino, que ha consumado el perseguido ascenso a Segunda RFEF después de superar el play-off ante el Padrejón riojano, al que venció en los dos partidos de la eliminatoria, primero por un rotundo 4-0 en Igorre y después por otro contundente 2-5 en el choque de vuelta. “Es un hito porque el año pasado se nos escapó en la eliminatoria con el Lleida B, pero el equipo se ha autoexigido, ha creído en sus posibilidades para jugar por primera vez en la historia en Segunda RFEF”, una categoría que requiere de un importante esfuerzo económico por los largos viajes a los que tiene que hacer frente y, de hecho, el mismo Ormazabal se ha reunido ya con el presidente de la Federación Vasca de Fútbol, Iker Goñi, para sondear los apoyos que puedan recabar desde la Federación Española por su respaldo al fútbol femenino.
No en vano, el Arratia, que en julio pasará a ser presidido por Nahia Bilbao, ha apostado fuerte por sus equipos femeninos desde hace varios años, se trata del único equipo de la comarca que así lo hace, su segundo femenino puede subir también a la Liga Vasca y en su estructura cuenta con conjuntos en categoría benjamín, alevín y cadete, ya que, como recuerda, “el 25 por ciento de los 430 chavales que tenemos son chicas, lo que refleja el esfuerzo que hacemos por potenciar el fútbol femenino, algo que pocos club de Bizkaia piden presumir de lo mismo”.
