Aitor Larrazabal (Loiu, 21 de junio de 1971) da un nuevo paso en su trayectoria en los despachos. El que fuera jugador y capitán del Athletic cierra su etapa de dos años en la dirección deportiva del Gernika, que el pasado fin de semana selló la permanencia en Segunda RFEF, para comprometerse con el Sestao River, que milita también en la cuarta categoría estatal y asumir el mismo cargo en la entidad verdinegra, que ha fracaso en su objetivo de meterse como mínimo en el play-off de ascenso a Primera RFEF, opción ya inalcanzable pese a que restan aún dos jornadas para la conclusión de la liga regular.
Larrazabal sustituye en el cargo a Carlos Pouso, una apuesta de la Junta Directiva que preside Ángel Castro el pasado verano después de que el leioztarra se despidiera de los banquillos en la SD Logroñés para regresar al equipo que dirigió entre 2003 y 2008. Sin embargo, Pouso no logró cumplir las expectativas y dimitió como director deportivo del River el pasado 17 de marzo, con el conjunto verdinegro inmerso en una mala dinámica que le había costado el puesto a Aitor Calle como entrenador y que fue sustituido por Aner Blanco, un técnico de la casa y que tampoco ha sabido enderezar el rumbo de un equipo llamado a altos cotas.
El de Loiu, que jugó 445 partidos oficiales en el Athletic, tiene la misión de liderar el proyecto deportivo del club de Ezkerraldea la próxima temporada, para lo cual tendrá que elegir de salida el que será su apuesta en el banquillo para después dar forma a una plantilla en la que se espera numerosas novedades respecto a la actual.
Tras colgar las botas, Larrazabal ha ejercido como entrenador en una primera etapa de del Lauro, Gatika y Lemona, para incorporarse en 2011 a la dirección técnica del Athletic tras la victoria electoral de Josu Urrutia. Dejó Lezama en 2015 para dirigir después al Marbella, Amorebieta, Salamanca, Barakaldo, del que también fue director deportivo, SD Logroñés y al Gernika en las facetas de técnico y director deportivo.