El sector de la telecomunicación esta pasando por una situación compleja. Oiane Niebla, decana del Colegio de Ingeniería de Telecomunicación del País Vasco (COITPV), está preocupada por el futuro de este sector que sostiene tanto la operatividad de empresas como Iberdrola como la tranquilidad emocional de los ciudadanos en situaciones extremas. A pesar de la excelente salud y cooperación entre las empresas, las administraciones públicas y la universidad en Euskadi, Niebla aprovecha para lanzar una seria advertencia sobre el futuro del talento local. "Hay mucho futuro en la telecomunicación, pero necesitamos más ingenieros especializados.

El perfil de la ingeniería de telecomunicación es hoy más transversal que nunca, pero las aulas se están vaciando de forma preocupante. La situación académica del territorio describe un panorama complejo. La facultad de Tecnum ya ha dejado de ofrecer este grado universitario y la Universidad del País Vasco (EHU) ha quedado como el único centro disponible en la región para cursar estos estudios.

Gran cita

Por su parte, la Asociación de Ingeniería de Telecomunicación del País Vasco (AITPV) ha celebrado este jueves la gran cita anual del sector. El encuentro, que reúne a todo el ecosistema tecnológico de la región con el nombre de TELEKOGAUA 2026, se divide en dos grandes escenarios. Por un lado, el Bilbao Arena que ya ha acogido las ponencias técnicas esta mañana. Por otro, el estadio de San Mamés, que será el marco de la gala institucional nocturna.

Oiane Niebla explica que el objetivo del evento es poner en valor el potente sector de las telecomunicaciones vascas. "Se nos conoce mucho por el ámbito industrial, pero también tenemos un ámbito TIC muy potente", señala, buscando visibilizar un sector esencial que a veces pasa desapercibido.

El perfil de la ingeniería de telecomunicación es hoy más transversal que nunca, pero las aulas se están vaciando de forma preocupante Gaizka Portillo

Resiliencia

La temática central de este año, "Tecnología y resiliencia", surge como respuesta directa a los eventos disruptivos de los últimos años, como la pandemia, los conflictos geopolíticos o las amenazas de apagón masivo. Según Niebla, la sociedad tiende a normalizar la tecnología en su rutina diaria ("tengo el Insta, tengo el tal"), pero es en las grandes crisis cuando se descubre su verdadero peso estratégico.

La temática central de este año, "Tecnología y resiliencia", surge como respuesta directa a los eventos disruptivos de los últimos años, como la pandemia Jose Mari Martinez Bubu

De cara al próximo curso, la EHU reducirá sus plazas de primero de 120 a 80 debido a que la demanda nunca llegaba a cubrir el cupo total. Aun así, la presidenta de la AITPV observa esta reducción con optimismo estratégico. Confía en que la reinstauración de una nota de corte devuelva el prestigio histórico a la titulación y motive de nuevo a los estudiantes a acceder a la carrera. Al abordar los temores sobre la Inteligencia Artificial y el empleo, Niebla se desmarca de los discursos alarmistas y la compara con hitos históricos del pasado. "Veo la IA como si hubiera sido en su momento la máquina de vapor, una oportunidad de hacer las cosas de una forma distinta; las fábricas no quitaron puestos de trabajo, cambiaron las formas", matiza.

Horizonte prometedor

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Para la ingeniera, el peligro real no se encuentra en el desarrollo del software, sino en la propia resistencia al cambio de los profesionales. "Si yo no me adapto a usar esa inteligencia artificial, perderé mi trabajo no por culpa de la IA, sino por no haber sabido adaptarme a la nueva forma de trabajar", afirma rotundamente.

Con la premisa de que hay un horizonte prometedor pero faltan vocaciones, TELEKOGAUA 2026 arranca combinando la divulgación matutina con el networking empresarial de alto nivel. Se trata de un formato dual que la propia decana resume con humor y mentalidad bilbaina: "por la mañana basket y por la noche fútbol, así hay para todos los gustos". Con este despliegue, el sector busca no solo debatir sobre ciberseguridad y soberanía tecnológica. El gran reto final es inspirar a las nuevas generaciones para asegurar el relevo generacional de una profesión que es el verdadero sistema nervioso de la sociedad moderna.