Existe un dicho popular en el fútbol que dictamina que a medida que se aproxima el final de un campeonato, los últimos clasificados se vuelven más resilientes tratando de apurar sus últimas opciones de salvación; es decir, se vuelven más temibles. Eso es lo que ha sucedido, literalmente, en la pasada jornada de LaLiga, la número 31. Los cinco últimos posicionados en la tabla evadieron la resignación y alcanzaron la victoria. Se trata de un dato inédito durante la presente temporada en las otras grandes ligas de Europa.

Elche

En orden cronológico, el primer equipo en entrar en escena fue el Elche, que ocupaba la decimoctava posición. La necesidad de escapar impulsó al conjunto ilicitano frente al Valencia, al que doblegó por 1-0. Pese al triunfo, el Elche quedó congelado en la misma plaza, pero a solo un puntos de la salvación en lugar de a dos.

Sevilla

Seguido fue el turno del Sevilla, que recibía al Atlético de Madrid. Diego Simeone realizó diez cambios en la alineación titular respecto a su encuentro anterior, el de Champions League frente al Barcelona. Esto allanó el terreno para el cuadro hispalense, que se presentó al choque en la decimoséptima posición. El triunfo por 2-1, el primero de Luis García Plaza en el banquillo, permitió al Sevilla subir una posición, hasta la decimosexta, a dos puntos del descenso, igual que antes.

Rayo Vallecano

El tercer equipo de los cinco últimos clasificados en entrar en escena fue el Mallorca, otro que aprovechó la resaca europea ajena, en este caso del Rayo Vallecano, que venía de disputar la Conference League. El conjunto balear se abrazo, por enésima vez, a Vedat Muriqi, autor de dos de los goles del 3-0 que aplicó sobre el equipo madrileño. El Mallorca inició la jornada en decimosexta posición y concluyó decimoquinto, a dos puntos del descenso, los mismos que le separaban antes de la jornada.

Los jugadores del Elche celebran el gol de Lucas Cepeda que dio el triunfo frente al Valencia. AFP7 vía Europa Press

Oviedo

Posteriormente apareció en escena el Oviedo, que se presentaba ante el Celta como colista. De nuevo, el rival llegaba a la cita después de disputar una competición continental, en su caso la Europa League. Los ovetenses sorprendieron con un 0-3 en Balaídos aunque lamentaron los resultados generales, ya que comenzaron la jornada a siete puntos de la permanencia y solo pudieron recortar uno de diferencia.

Levante

Por último, el Levante se enfrentó al Getafe en el Ciutat de Valencia. Los de Luís Castro afrontaron la jornada desde el decimonoveno peldaño de la clasificación de LaLiga, a cinco puntos de la salvación que marcaba el Sevilla. Pese al éxito por 1-0, figuran a cuatro puntos de una permanencia que ahora marca el Alavés, con 33 puntos en su casillero.

Y así se puso fin a una jornada histórica, que demostró que a falta de siete jornadas para la conclusión de la campaña nadie cede en la lucha por salvar la categoría. Los cinco últimos clasificados demostraron orgullo propio y capacidad de sobreponerse a malas dinámicas con unas victorias que apretaron aún más la zona baja de la clasificación. Y es que ahora mismo, entre el Oviedo, que permanece en la cola, hasta el decimotercer clasificado, el Rayo Vallecano, solo existen ocho puntos de distancia. Y teniendo en cuenta la diferencia entre el último y el décimo de la tabla, el Espanyol, el margen es solo de once puntos. De modo que todavía queda mucha tela que cortar en este esprint final del curso.