Gernika y Sestao River igualaron sin goles en el otro derbi vizcaino de la jornada. Un partido intenso, accidentado y con una expulsión cumplida la primera media hora. Por los de casa, Jabi González tuvo que afrontar el partido con importantes bajas en defensa, alterando los puestos de Anton y Arberas. La primera parte apenas gozó de ocasiones de peligro.

La temprana lesión de Ieltxu incomodó la propuesta inicial de Aitor Calle, que tuvo que recomponer su esquema. Asier Benito entró por la izquierda, pero su pase atrás no encontró ningún compañero en el área. Un nuevo contratiempo iban a sufrir los de Las Llanas. A la media hora, Ander Laka vio su segunda tarjeta amarilla y tuvo que abandonar el terreno de juego. Con los verdinegros en inferioridad numérica, el Gernika se hizo dueño de la posesión. Pero poco más, porque apenas logró crear peligro en la puerta rival. Izan disparó arriba.

GERNIKA: San Nicolás, Agirrezabala, Anton (Min. 56, Auzokoa), Arberas, Beñat Gómez, Kortazar (Min. 84, Carlos González), Vélez, Gorka Agirre (Min. 72, Manex Agirre), Izan, Okolo (Min. 84, Zugazaga) y Baqué (Min. 72, Herri).

SESTAO RIVER: Iru, Etxeberria, Montero, Barandiaran, Argente, Erdozia, Laka, Ieltxu (Min. 13, Castillo), Lamadrid, Torre (Min. 78, Jon Rojo) y Asier Benito (Min. 78, Pradera).

Árbitro: Omar Álvarez (Comité Castellanoi-Leonés). Expulsó al visitante Laka (Min. 30) por doble amonestación y mostró tarjeta amarilla al local Arberas.

Incidencias: 600 espectadores en Urbieta.

Segunda parte

En la segunda parte, el partido continuó con la misma tónica. Apenas había ritmo de juego. Demasiado respeto. Baqué remató alto, de forma acrobática, pero fuera. Castillo también mandó el balón a las nubes. El Sestao River empezó a creer que con diez también podía ganar y dio un paso adelante. Se fue estirando en inferioridad y una de las dos ocasiones más claras fue para los verdinegros. Otra vez Castillo que, escorado por la derecha, reventó el esférico que se estampó en el larguero.

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Anton Fruniz también tuvo que marcharse lesionado. Incomodidad para los de casa. Un disparo de Lamadrid fue neutralizado por la defensa foral cuando buscaba la red. Y un centro de Auzokoa lo remató con la testa Okolo a las manos de Iru. La otra gran ocasión fue para los de casa. Un remate de cabeza de Carlos González, en forma de vaselina, tuvo la respuesta de Ander Iru que voló para sacar el esférico. Al final, otro centro de Auzkoa desde la derecha puso en apuros a Iru que despejó como pudo.