El fútbol es un mundo de continuos vaievenes. Un día se está arriba y al siguiente, en el sótano. El Portugalete, como ocurre en muchísimos casos, puede dar fe de ello. El conjunto jarrillero, el máximo aspirante del grupo IV de Tercera RFEF al ascenso, ha enderezado el rumbo después de firmar un arranque titubeante, pero el colectivo de Iván Franco ha cogido el punto de cocción necesario para reencontrarse y asomar el poderío que se espera de una plantilla diseñada por Iñigo Murua, el director deportivo, para volver a optar a un salto de categoría que se le escapó el pasado junio de manera cruel en la definitiva eliminatoria del play-off ante el Unión Yaiza Sur. Aquello queda en el baúl de los recuerdos ingratos y a día de hoy el Portugalete, que en las tres jornadas iniciales se tuvo que conformar con tantos empates, se ha encaramado a la segunda posición solo por detrás del sorprendente Aretxabaleta, un recién ascendido, después de encadenar tres victorias consecutivas y convertirse en el único equipo invicto tras la derrota del Deusto en Azpeitia ante el Laguna Onak.
El conjunto jarrillero, por tanto, ha dado un golpe de autoridad. Tras las decepcionantes tablas selladas en La Florida ante el San Ignacio, se impuso con holgura en su visita al Pasaia por 0-3, sufrió después para tumbar en casa al Beasain (2-1) y el pasado domingo hizo valer su jerarquía en San Jorge en el derbi frente al Santurtzi (0-2), que volvió a disputarse cinco campañas después, gracias a los tantos de Iñigo Arzuaga y Julen Etxaniz en el segundo acto, que retrata la nueva pegada de un Portu en el que ya han visto puerta seis futbolistas en tantos encuentros, una abundancia que bien agradece su entrenador, que, en este sentido, puso en valor el impacto que tuvieron los futbolistas que comparecieron en Santurtzi desde el banquillo. Sea como fuere, el Portugalete saca galones, acecha al Aretxabaleta y este domingo quiere prolongar la buena racha con su compromiso en La Florida, en el regreso al horario habitual de las 11.30 horas, frente a un Derio que llega después de caer en Ibaiondo ante el Eibar C.