Las medidas anticrisis que adoptó el Gobierno español y la elevada penetración de las energías renovables en el sistema eléctrico han servido para amortiguar los efectos de la guerra en Oriente Medio, y han hecho que la inflación general se moderase en abril, hasta el 3,2% interanual, dos décimas menos que en marzo. Esa bajada de los precios es la responsable de la caída de algunas ayudas, como las de la electricidad y el gas natural.
El INE ha confirmado el dato definitivo de inflación el mes pasado que desactiva de forma parcial el plan de respuesta para hacer frente al impacto económico del conflicto bélico en Oriente Próximo. De la evolución de los precios de abril dependía la continuidad de las rebajas fiscales energéticas.
Es decir, si la inflación de cada componente no superaba determinados umbrales, las ayudas decaerían automáticamente a partir de junio. Según los datos del INE publicados este jueves las medidas vinculadas a los carburantes seguirán vigentes hasta el 30 de junio, si bien podrían prorrogarse más adelante, mientras que las asociadas a la electricidad y al gas natural se retirarán a partir del 1 de junio.
Reducción de precios
Según el Ministerio de Economía, en abril el precio de la electricidad se redujo en un 4,3% y el del gas natural en un 9,6%, y es que la apuesta por la renovables intentando minimizar las repercusiones de la guerra "confirma la capacidad del sistema energético español de absorber shocks externos" por su apuesta por las renovables, "escudo frente al impacto de la guerra".
El Gobierno español señala que la caída en los precios de la electricidad y del gas natural permiten “iniciar la desactivación" de algunas medidas. En concreto, desde el 1 de junio dejarán de aplicarse la rebaja del IVA de la electricidad, que había bajado del 21% al 10%; la reducción al 0,5% del impuesto especial sobre la electricidad, y el IVA reducido para el gas natural, los pellets, las briquetas y la leña.
No obstante, ha precisado que las medidas sobre el Impuesto sobre el Valor de la Producción de la Energía Eléctrica continuarán hasta el 30 de junio. Seguirán en vigor el resto de medidas sectoriales, como las ayudas a agricultores, transportistas, así como los descuentos reforzados del bono social eléctrico, o sea, 42,5% para consumidores vulnerables y 57,5% para vulnerables severos.
Gasolina y diésel
En el caso de los carburantes, se han encarecido, por lo que continuarán en vigor durante junio las principales medidas fiscales para gasolina y diésel. La causa es la variación anual del precio de los combustibles que recoge el INE que supera ampliamente el umbral del 15% fijado en el real decreto ley, y que servía de límite para desactivar las rebajas.
Entre las medidas fiscales que permanecerán vigentes hasta el 30 de junio está el IVA reducido al 10% para gasolinas, gasóleos y biocarburantes, y la devolución parcial del gasóleo profesional para transportistas. Y es así porque los combustibles para vehículos personales han superado el 15% en su variación anual, es decir, el umbral fijado en el decreto anticrisis.