Medios y defensas

El economista y la economía

27.07.2020 | 00:14

1de julio, Expansión.com: "El semanario británico The Economist considera que el Gobierno de Pedro Sánchez puede acabar incumpliendo sus promesas de revertir la reforma laboral y de subir los impuestos a las clases altas, como consecuencia de la dura situación económica generada por la crisis del covid-19, que según su punto de vista obliga al Ejecutivo a desplazarse a posiciones más cercanas al centro político". El País: "La patronal se siente más fuerte para intentar frenar cualquier ajuste de esa reforma después del fiasco de la negociación con Bildu. El PSOE pactó por escrito con este partido y con Unidas Podemos una derogación íntegra".

16 de julio. Expansión: "Prohibir el despido no mejora el empleo", titula su artículo de opinión Martín Godino. Gobiernos pisando el freno; empresarios indignados€ ¿Y los trabajadores? ¿Qué piensan las clases trabajadoras de la reforma? 17 de julio. Público: "El Defensor constata que en el centro en que murió Tahiri se ata hoy de pies y manos a menores que no están alterados". Según Raúl Bocanegra, "La Fiscalía de Almería arremete contra el protocolo que permite atar boca abajo a menores y pide reabrir el caso Iliass Tahiri", añadía Bocanegra.

Pero lo cierto es que, ese mismo día, los distintos medios se hacían eco de otras noticias relacionadas directamente con la economía, el trabajo y los derechos humanos que preocupaban, ¡y, cómo!, al lector sensible. El País: "El tercer incendio en menos de una semana en los asentamientos de inmigrantes de Huelva ha vuelto a poner de manifiesto la precariedad en la que viven estos temporeros extranjeros en la provincia, agravada por la pandemia, y el abandono de las administraciones", aseguraba Eva Saiz, razones por las que el "Defensor del Pueblo andaluz también ha denunciado este viernes la situación y ha instado a su regularización".

Precariedad 18 de julio. Público: "La investigadora francesa Chadia Arab, profesora de Geografía Social y Geografía de las Migraciones en la universidad de Angers, conoce muy bien esta realidad y, en especial, la de quienes ella intencionadamente denomina las señoras de la fresa". Laura Sanz-Cruzado daba inicio de esta manera a la entrevista en la que se recordaba que, con "la preocupación, primero, de quién recogería la cosecha tras el cierre de fronteras y con el foco puesto ahora en los rebrotes en varias empresas frutícolas, los temporeros y temporeras extranjeros que cada año trabajan los campos e invernaderos de toda España en condiciones laborales muchas veces abusivas no han sido esta vez tan invisibles como de costumbre".

¿Abusos? Público: "Más de una cuarta parte de la población en España (un 26,1%) vive en condiciones de riesgo de pobreza y exclusión social, un dato que pone a este país entre los que tienen menor sensibilidad social en la Unión Europea de los Quince –UE-15– (el grupo de países más ricos de la UE)", aseguraba Vicenç Navarro en ese diario digital. ¿Valoran tales miserias The Economist y los artífices de la reforma laboral? Para Navarro, no hay que olvidar "que este país tiene una tasa de riesgo de pobreza entre trabajadores de casi el doble de la que existe en Suecia (12,9% contra 7%). De ahí la enorme importancia del aumento del SMI, pues el nivel salarial es muy bajo. Este bajo nivel de los salarios es, pues, una de las mayores causas (junto con la baja tasa de ocupación de la mujer) de la pobreza (incluida la infantil) y de las desigualdades de renta".

Pese a todo, Carlos Iturgaiz acusaba el viernes 23 "al PNV y al lehendakari, Iñigo Urkullu, de ocultar hasta después de las elecciones vascas del 12-J la catarata de malas noticias que se han dado desde entonces en Euskadi", informaba la agencia Efe el siguiente día. El parlamentario electo de PP+C's estimaba que "Sólo un ingenuo cree que la casualidad esté tras la catarata de malas noticias conocidas después del 12-J: mascarilla obligatoria, cierre de udalekus, detenciones en Zaldibar, despidos en Tubacex e ITP, caída del PIB".

Todo esto podía leerse€ en un tuit. "Permíteme que insista", añadiría un conocido periodista en uno de sus mil minutos de anuncios publicitarios.