Dentro del extenso mundo de los seguros, se distinguen, en línea generales, entre los que garantizan una protección personal, donde entrarían los de vida, de accidentes personales, salud o enfermedad y dependencia, los enfocados a daños o patrimoniales, tales como de coche, de robo, de incendios o de responsabilidad civil, entre otros, y los de prestación de servicios, como pueden ser los pensados para viajes, decesos o defensa jurídica.

"Tipo de seguro que procura la protección del estado de salud de las personas"

En lo que a los seguros personales respecta, uno de los que más dudas puede llegar a generar es el seguro de salud, un tipo de seguro "que procura la protección del estado de salud de las personas, disponiendo, para ello, de una amplia variedad de coberturas, entre las que se encuentran: atención médica primaria, acceso a especialidades médicas, pruebas diagnósticas, intervenciones quirúrgicas, urgencias 24 horas, hospitalización o seguro dental, entre otras", tal y como detallan desde BBVA.

Según las necesidades que se tengan, se incluirán unas coberturas u otras. Una vez definidas, la aseguradora calcula el importe de la prima a abonar, pudiendo optar por incluir un copago para reducir su cuantía. Tras abonar la prima, ya se puede hacer uso del seguro, salvo que tenga periodo de carencia, es decir, un plazo de tiempo necesario, desde la contratación del mismo, para poder acceder a determinados tratamientos, diagnósticos e intervenciones concretas.

Cómo cambiar de seguro médico paso a paso

Los profesionales de la Organización de Consumidores de Usuarios (OCU) señalan que "No te quedes siempre con el mismo seguro por inercia. Conviene que lo revises periódicamente pues, entre otras cosas, te puedes ahorrar bastante dinero".

Y es que, según argumentan, "puede que contrataras un producto que inicialmente era barato porque tenía un descuento promocional importante, pero ese efecto se ha ido diluyendo con el tiempo. Además, en el caso particular de los seguros de salud, hay que estar atento, pues al envejecer es más fácil que las compañías rehúsen asegurar o que lo hagan solo a cambio de primas muy altas o excluyendo determinados achaques".

En caso de tener un seguro se salud que no acaba de convencer y se quiere cambiar a otra compañía, desde la OCU sugieren la importancia que se siga estos pasos para elegir el mejor seguro de salud.

Desde comprobar la póliza, hasta comunicar el cambio de seguro a la aseguradora

Lo primero que hay que hacer es comprobar en la póliza actual cuando toca el vencimiento anual, mantener el seguro actual hasta que acabe la anualidad en curso, empezar a buscar la nueva póliza l menos un par de meses antes de que venza el seguro actual.

Por otro lado, para saber "si la nueva compañía te quiere como cliente, tendrás que rellenar un cuestionario de salud e indicar que ya tienes otra póliza. Si te hacen una propuesta para asegurarte, comprueba que en la nueva póliza todo está en orden. Fíjate sobre todo en que no apliquen recargos, exclusiones o limitaciones que la hagan poco interesante", añaden desde este organismo.

Según explican, una opción antes de abandonar la compañía actual, es usar presupuestos que se tenga de otras compañías para renegociar las condiciones. Si la nueva oferta es mejor que con la que se contaba, se recomienda contratarla indicando que entre en vigor al día siguiente de vencer la póliza actual. "Una vez tengas atada la nueva póliza y siempre respetando como mínimo un mes de antelación, comunica a la aseguradora actual que no quieres que el seguro se prorrogue de forma automática cuando llegue el vencimiento y que deseas darlo de baja al término de la anualidad en curso", concluyen indicando los expertos de la OCU.