El fuerte de La Galea fue construido en 1743 y llegó a ser una de las defensas militares más significativas de la costa vizcaina. A lo largo de su existencia, ha tenido diversos usos, tanto militares como civiles. En los últimos tiempos, no obstante, ha sucumbido al paso de los años en pasivo, pero desde la Fundación Punta Begoña van a insuflarle vida de nuevo. Ya se han desarrollado algunas labores para ese fin, pero ahora el objetivo es entrar de lleno en su restauración con un plan estratégico, que se apoyará entre otras cuestiones prioritarias, en conseguir una “sostenibilidad socio-económica para garantizar la recuperación física, funcional y el futuro del monumento”, como indica el Ayuntamiento de Getxo.
La apertura del fuerte fue la segunda opción más votada dentro de los presupuestos participativos para 2025 y ya se ha puesto en marcha el proceso de rehabilitación y uso social. Esa es la clave de toda la actuación en torno al fuerte: que sea un sitio monumental que abra sus brazos a la ciudadanía, en la línea de las propias galerías de Punta Begoña. Por ejemplo, lo será a través de visitas guiadas. “El mandato de los presupuestos participativos no solo se ha puesto en marcha, sino que ha mostrado el enorme potencial social de un monumento que forma parte de la historia de Getxo, fue erigido por la población local y, según su decisión, está llamado a convertirse en un espacio monumental para su uso y disfrute”, remarcan desde el Consistorio. Los pasos se van dando, por lo tanto, y los últimos tienen que ver con la visita al fuerte hace unos días de la corporación municipal; en ella, la directora de la Fundación Punta Begoña, María Peraita, expuso las líneas generales y requisitos acordados por el patronato en el concurso para la elaboración del plan estratégico. Entre ellas, se encuentran, además de la sostenibilidad socio-económica, que la “participación social ha de estar integrada en todas las fases del proceso, incluida la de toma de decisiones”. Ademas, se deben respetar “rigurosamente” los valores patrimoniales del fuerte, “partiendo de su grado básico de protección, pero considerando su valor excepcional, aplicándole los mismos requisitos y exigencias de un Bien de Interés Cultural de máxima protección”, señala el Consistorio getxoztarra. Por eso, a lo largo de la visita, se abordaron aspectos como la potencialidad social, cultural y paisajística del fuerte; su valor como patrimonio para Getxo, Bizkaia y Euskadi; el importante retorno social que puede ofrecer su recuperación; la ordenación del proceso para que pueda estar en pleno uso a corto plazo, incluso dentro de la próxima legislatura, y la necesidad de implicación institucional para afrontar una inversión acotada y con amplio beneficio para la ciudadanía local y visitante.
Por el momento, ya se han llevado a cabo medidas como una intervención de limpieza interior y del entorno; labores de jardinería tanto en los diversos espacios de dentro como en las zonas afectadas de los muros y del foso; la recopilación de trabajos históricos relativos a la construcción y la elaboración de contenidos y soportes para el diseño de las visitas guiadas.