El complejo salto al profesionalismo del Amorebieta

11.07.2021 | 00:25
La primera plantilla del Amorebieta, al comienzo del entrenamiento del pasado viernes en Urritxe.

Con una nueva estructura interna, trabaja a destajo de puertas hacia dentro con el objetivo de preparar su estreno en LaLiga SmartBank y asentar un proyecto deportivo que cotiza al alza

EL Amorebieta, cincuenta días después de certificar su homérico ascenso a LaLiga SmartBank tras vencer al temible Badajoz a domicilio con un gol para el recuerdo de Iker Bilbao, trabaja a destajo de puertas hacia dentro para preparar su histórico desembarco en la categoría de plata del fútbol estatal. Sobre el verde, con los entrenamientos de pretemporada ya en marcha desde la matinal del jueves en Urritxe, podría parecer que pocas cosas han cambiado respecto a ejercicios anteriores dada la inquebrantable esencia de un club con la humildad y la cercanía por bandera, pero nada más lejos de la realidad. El trabajo es mayúsculo en las oficinas. En la sombra, lejos de los focos, cada empleado y cargo dentro de la entidad se vacía para dar continuidad con las máximas garantías posibles a un sueño convertido en realidad en el terreno de juego.

Abocados a estar a la altura del logro consumado por los futbolistas, por el cuerpo técnico liderado por Iñigo Vélez de Mendizabal y por una dirección deportiva representada por Asier Goiria, la dedicación es absoluta, en cuerpo y alma, en beneficio de los intereses deportivos y económicos de un club que busca crecer sin prisa, pero sin pausa. "No hemos parado desde el día siguiente de conseguir el ascenso en Badajoz", destaca a DEIA el presidente del conjunto zornotzarra, Jon Larrea, quien reconoce que desde la misma noche del brillante triunfo en el Nuevo Vivero todo cambió.

"Desde ese momento el teléfono empieza a sonar con llamadas de toda índole y te das cuenta de que esto coge ya otra dimensión. Más aún cuanto tuvimos la primera reunión en LaLiga, donde nos dieron las primeras pautas y ves que tienes que profesionalizar el club", expone asimismo el máximo mandatario del Amorebieta, quien semanas atrás dio forma a una nueva estructura organizativa con el nombramiento de un director general (Ibon Olalde), un director adjunto (Aritz Esteban) y la creación de nuevos departamentos de comunicación, financiero y de asesoramiento legal, además de reestructurar también el cuerpo técnico liderado por Iñigo Vélez de Mendizabal con la incorporación de un secretario técnico (Unai Zubiaur) y más personal trabajando en labores de seguimiento y scouting.

"Hemos tenido que coger también más oficinas y, si antes como administrativa teníamos a una persona además de nosotros, ahora habrá unas diez personas trabajando en ese ámbito", desvela asimismo Larrea, quien califica como "brutal" el cambio experimentado en todos los sectores del club. "En estos primeros meses hay muchos frentes abiertos, pero a medida que vayan pasando los días y las semanas imagino que nos estabilizaremos y estaremos más familiarizados con todo, porque desde el 23 de mayo hasta ahora está siendo una locura, pero la estamos afrontando con paciencia, ilusión y muchas ganas", reivindica el presidente de un club que también ha tenido que adaptarse al incremento de los salarios de los futbolistas de cara al aterrizaje en el fútbol profesional.

Si la pasada temporada el salario más alto de un jugador del Amorebieta era de 1.500 euros al mes, esta campaña el más bajo rondará los 6.800 euros, toda vez que con el acuerdo alcanzado años atrás entre la Liga de Fútbol Profesional (LFP) y la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), el actual convenio firmado estipula que las cantidades mínimas a percibir en Segunda División por cada futbolista "rondan los 82.000 euros" por temporada, tal como señala el propio Larrea, quien figura al frente de una entidad que trabaja todavía en la confección del presupuesto para la nueva categoría tras materializar el ascenso el pasado curso con un presupuesto de 675.000 euros.

Se trataba de uno de los más bajos de toda la Segunda División B y del más austero de los equipos clasificados para la promoción de ascenso, pero ello no impidió que el cuadro azul, implacable, desatado, consumara el salto de categoría superando en la final a un Badajoz que contaba con un presupuesto de 3,6 millones de euros y salarios de hasta 12.000 euros mensuales en el caso de algunos de sus futbolistas. De cara al ejercicio entrante, así las cosas, Larrea reconoce en torno al nuevo presupuesto que "estamos todavía en ello, porque queremos celebrar la Asamblea el próximo día 23 y tener para entonces todos los números, puesto que todavía estamos elaborándolos".

otras mejoras 

En otro orden de cosas, más relativas a la práctica deportiva, el Amorebieta busca también mejoras que vayan en consonancia con el salto al profesionalismo. Es por ello que la entidad baraja la posibilidad de montar un gimnasio dentro del propio campo de Urritxe, dado que "hasta ahora utilizábamos el vestuario visitante, donde teníamos unas máquinas, pero como esta temporada vamos a jugar en Lezama y ese vestuario va a quedar libre estamos considerando la opción de montar un gimnasio ahí, aunque también estamos valorando otros usos de Urritxe y no tenemos nada concretado todavía".

Lo que sí ha definido ya el club es que, a partir de mañana mismo, en jornadas con doble entrenamiento, el primer equipo del Amorebieta se instale entre sesión y sesión en un hotel del pueblo con el objetivo de que los futbolistas puedan comer y descansar cerca de Urritxe sin tener que desplazarse hasta sus domicilios para regresar pocas horas después. La esencia como entidad, con todo, no variará un ápice "estemos en la categoría que estemos", proclama Larrea, quien subraya que "somos conscientes de que somos el Amorebieta y lo digo con todo el orgullo del mundo".

La visión del presidente

Confianza en el proyecto

Centrado en el "día a día". Jon Larrea, presidente del Amorebieta, admite sobre sus sensaciones de cara a la próxima temporada en LaLiga SmartBank que "no me he puesto a pensar todavía en ello al estar centrado en resolver las cuestiones del día a día, pero hay plena confianza en Asier Goiria, Iñigo Vélez y Aritz Mujika". "Les dejamos que hagan su trabajo y nosotros, a lo nuestro", agrega con sobriedad el máximo dirigente del club zornotzarra, quien respecto al fichaje de Mikel San José subraya que "estoy contento con todas las incorporaciones y confiamos como digo en el trabajo de Asier. Quienes traiga serán bienvenidos sean quienes sean, porque todos son jugadores del Amorebieta e importantísimos para nosotros. San José tiene una mayor repercusión evidentemente, pero una vez entra por esta puerta es un jugador más y le trataremos con todo nuestro cariño también".

Ha creado departamentos de comunicación, de asesoramiento legal y financiero junto con una nueva secretaría técnica

Los futbolistas, en jornadas con doble entrenamiento a la vista, comerán en un hotel del pueblo para favorecer su descanso


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