LaLiga santander

Un descorche sin burbujas en Ipurua

eibar y celta empatan a cero en el estreno de la temporada tras un partido en el que hubo ocasiones pero no precisión para desequilibrar

13.09.2020 | 01:17
Los armeros Damian Kadzior y Paulo Oliveira intentan arrebatar el balón a Emre Mor. Foto: Efe

Eibar0

Celta0

EIBAR: Dmitrovic; Correa, Bigas, Oliveira, Sergio Álvarez; Diop, Edu Expósito, Inui (Min. 60, Kadzior), Pedro León (Min. 83, Rafa), Kike García y Enrich (Min. 65, Recio)

CELTA: Iván; Olaza, Néstor Araujo, Aidoo, Huo Mallo; Tapia, Okai, Brais (Min. 73, Baeza) Tapia; Nolito, Emre Mor y Aspas, y Raúl García (Min. 77, Ibai Gómez).

Árbitro: Jaime Latre (Comité Navarro). Expulsó a Pape Diop (min. 87) por doble amarilla. Amonestó también a Bigas, Sergio Álvarez, Lucas Olaza, Nolito y Juncá.

Incidencias: Ipurua. Sin público.

bilbao – Un comienzo de temporada como el del Eibar y el Celta puede arrojar la lectura que se desee, las que más interese. Porque dos equipos que la pasada campaña se asomaron al abismo del descenso tuvieron oportunidades para sumar los tres puntos y comenzar del mejor modo; si acaso, los vigueses opositaron más al gol. No obstante, también ambos pudieron perder para arrancar el curso con tropiezo. Siendo así, probablemente el reparto de puntos fue lo justo. El empate a cero, fruto de la imprecisión más que de la carencia de oportunidades para desequilibrar, también invita a pensar que sumar no es malo, pero... que ganar es mejor. Para los armeros el lamento puede ser mayor, dado que el escenario fue Ipurua.

Sobre tapete, únicamente una cara nueva respecto a la temporada anterior, la del peruano Tapia. Una muestra de los efectos de la pandemia. El Eibar no fue el equipo que anhela José Luis Mendilibar, porque como local y aunque sí ofreció ritmo, el Celta fue aumentando su dominio. No obstante, la primera ocasión la tuvo Pedro León para adelantar a los armeros. Después, Dmitrovic tuvo que hacer pequeña su portería ante Emre Mor. El cuadro gallego ganaba terreno; el eibartarra se oscurecía cuando encontró un interruptor llamado Inui, la vía de escape de la cueva. Hacia allí que se fue el Eibar, volcado en su banda izquierda, desde donde Expósito recibió un centro que no aprovechó.

La ocasiones se plasmaron como un combate de boxeo a la mexicana, intercambio de golpes. Brais Méndes para el Celta, luego Bigas para el Eibar... Pero todos cegados con el gol. Si bien, el Celta invitó a Mendilibar a cambiar el rumbo dando entrada a sus dos fichajes, Recio y Kadzior. El Celta siguió pujando. Pero la fe no mueve montañas. El Celta encajonó al Eibar en su campo, pero el empeño, sin acierto, no es más que mera voluntad. Los de Mendilibar fueron atrincherándose y con la expulsión de Diop por doble amonestación a tres minutos del final ratificaron que el empate no era tan malo. Quizá, incluso bueno. Pero el duelo no dejaba de ser en Ipurua y ante un rival con el que se luchó por evitar el descenso.