Jon Ander Lambea Entrenador del Leioa

“Nuestra primera obligación es lograr la permanencia cuanto antes”

Jon Ander Lambea (Bilbao, 1973) afronta su tercera temporada al frente del banquillo del Leioa con la obligación prioritaria de asegurar que el club de Sarriena siga un año más en Segunda División B

09.02.2020 | 12:44
Jon Ander Lambea, entrenador del Leioa.

Jon Ander Lambea (Bilbao, 1973) afronta su tercera temporada al frente del banquillo del Leioa con la obligación prioritaria de asegurar que el club de Sarriena siga un año más en Segunda División B

LEIOA. Jon Ander Lambea considera un "éxito" que el Leioa se mantenga en Segunda División B un curso más y se muestra satisfecho por contar con dos jugadores por puesto a pesar de tener un presupuesto limitado. El equipo azulgrana comenzará la Liga en su campo, el próximo sábado (18.00 horas) ante el Guijuelo.

Es su tercera temporada en el banquillo leiotarra. ¿Qué objetivo se marca personalmente?

-Es una experiencia diaria, pero lo importante es ir superando los pequeños escollos. El generar buen ambiente en la plantilla para poder trabajar todo el año, ya que se darán momentos malos y buenos, y con la experiencia que tenemos, un buen ambiente facilita la resolución de esos pequeños problemas. Además, la experiencia te hace gestionar mejor esos detalles que anteriormente no hemos gestionado bien.

Este año el equipo tendrá que afrontar dos competiciones: Liga y Copa ¿Cómo se va a gestionar esa situación?

-Ha cambiado el formato de la Copa, por lo que hasta diciembre no tendremos que disputar ningún partido. Hemos focalizado todo en el inicio de la Liga. La sensación que tenemos es que hay que tener veinte titulares. Que todos puedan participar y sumar. Poder hacer rotaciones que nos sirvan para afrontar ese esprint final de la temporada con capacidad y combustible.

El pasado curso, el Leioa terminó quinto y clasificado para la Copa. ¿A qué aspira esta temporada?

-La idea que tenemos es trabajar con ilusión, pero sabemos de las dificultades que tiene esta categoría con el cambio de grupo. Para mí, lo más interesante es ser prudente, valorar la categoría, saber la dificultad que tiene y empezar bien al principio. Marcarse otro objetivo que no sea estar aquí otro año más sería equivocarse, porque el Leioa sabe de donde viene, dónde está y la capacidad que tiene. Pasito a paso nos ha ido bien.

Se siguen dando pasos en la profesionalización de todos los estamentos del club.

-Mantenemos desde el año pasado una misma rutina. Entrenamos por la tarde y así facilitamos el desplazamiento a la gente que viene de fuera. Dentro de la profesionalidad que nos exigen, el grupo prioriza esa unión y cercanía entre jugadores y técnicos, ya que al final todos nos necesitamos durante el año. Tener distancia entre jugadores, cuerpo técnico y club no es buena idea. Si conoces al jugador y sus necesidades, puedes ayudarle en todo lo que necesite.

Esta temporada el presupuesto se ha recortado un tercio. ¿Cómo ha afectado en los fichajes?

-Hay que valorar el paso adelante de los jugadores que han decidido quedarse y eso nos ha permitido cerrar cuanto antes un bloque importante. Hemos apurado hasta el último euro con los fichajes, pero esta circunstancia no es nueva para el Leioa, que durante estos años ha actuado de la misma forma.

Han mantenido la columna vertebral del equipo de la temporada pasada y han llegado diez caras nuevas. ¿Analiza la plantilla que tiene a su cargo?

-Veníamos de una fase de recuperación de las lesiones de cruzado, y que Iriondo haya jugado un partido frente al Eibar durante noventa minutos, ha sido una alegría para todos. Hemos recuperado a un jugador totalmente nuevo. Eso nos ha hecho pensar que teníamos que fortalecer la zona de dentro, porque es una situación que tenemos que controlar. Quizás lo que no hemos podido afianzar es algún detalle en la banda izquierda, por lo que hemos traído a Jon Madrazo y Cristian Guijarro. Tener en nuestras filas un delantero de referencia como Mikel Pradera y la llegada de Raly Cabral, que es un jugador muy chisposo y un delantero diferente, nos afianza. En la parte trasera, la incorporación de Koldo Berasaluze supone cubrir esas salidas que ha habido en la plantilla.

Entonces, se puede deducir que la plantilla está cerrada.

-Nos vamos nuevamente al tema económico. La valoración que hemos realizado ha sido ajustar la fichas al presupuesto que tenemos. Ahora mismo nos sobra una ficha senior que no hemos ocupado. Económicamente ya hemos cumplido y hemos cerrado una plantilla compensada. Los detalles que otros años no hemos podido tener, este año, a priori, tenemos la capacidad de solventarlos y podemos formar dos equipos que compitan a un nivel alto.

Esta temporada entran en el grupo II los equipos de Castilla y León.

-Ahora mismo la llegada de equipos como el Burgos, Salamanca y Cultural Leonesa, que se están reforzando con fichajes muy llamativos y con jugadores de otras categorías, provoca que haya diferencias económicas muy importantes. Se refuerza el grupo, donde vamos a competir con rivales muy fuertes, pero lo que sobre todo se genera es un pequeño descontrol, ya que no sabes cómo van a competir cuando vengan a Euskadi. Desconocemos si nuestro juego nos va a venir bien frente a equipos que tienen más capacidad con balón.

¿Qué equipos son los favoritos?

-Burgos, Cultural Leonesa y Logroñés. Vamos a dejar un puesto vacío para la sorpresa o para los equipos que podamos engancharnos a ese grupo importante tengamos un aliciente o una ilusión.

Inician la Liga en casa ante el Guijuelo.

-Es un equipo que se ha reforzado muy bien y que tiene jugadores muy rápidos por banda. Vamos a intentar hacernos fuertes en Sarriena, por lo que empezar con una victoria sería importante.

¿Cómo transcurre la pretemporada?

-El comenzar el 11 de julio no era un cosa que teníamos pensado, pero el Eibar y el Alavés nos hicieron una propuesta de dos amistosos en Sarriena. Al club y a los jugadores les pareció bien jugar ante dos equipos de máximo nivel, ya que para el Leioa era un hito importante. En ambos amistosos dimos una buena imagen a pesar de no estar casi rodados físicamente.