Singapur, nueva cita para Rahm
“No tendré que volver a oír que no he ganado”, dice antes del cuarto torneo del liv golf
Jon Rahm llega a la cuarta cita del año en el LIV Golf con plena determinación y tras recibir “una inyección de confianza” tras su victoria en Hong Kong. Desde mañana de madrugada compite en el Sentosa Golf Club de Singapur, un par 71 que está considerado uno de los mejores campos del mundo y el mejor del sudeste asiático. El Masters de Augusta está en el horizonte de un mes y no está mal jugar su mejor golf en estos momentos. “No tendré que volver a oír que he jugado unos veinte torneos y aún no he ganado, que no he ganado en dos años y todas esas cosas. Espero que no tenga que oír eso durante mucho tiempo. Estoy aliviado de haber ganado, de tener la satisfacción de que todo el trabajo ha funcionado”, insistió en la rueda de prensa oficial de ayer en el campo asiático.
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El barrikoztarra ha sido quinto y décimo en sus dos participaciones en Sentosa en las que se impusieron Joaquín Niemann en 2025 y Brooks Koepka en 2024. Rahm saldrá este jueves junto a Talor Gooch, que ganó en Singapur en 2024, y Thomas Detry, su principal rival en Hong Kong. El belga fue uno de los jugadores a los que el líder del LIV Golf ayudó a salir de Dubai la semana pasada. “Pasé casi toda la noche mirando el rastreador de vuelo, asegurándome de que despegaban, de que estaban bien, de que estaban fuera del alcance de cualquier posible bombardeo y en una zona segura”, explicó Jon Rahm sobre un episodio que ha reforzado su papel estelar dentro del elenco de jugadores del circuito saudí.
Esto también le sirvió para “relativizar y poner en perspectiva” su conflicto con el DP World Tour “porque lo que importa es la verdadera tragedia que hay en el mundo”. “No sé cómo decirlo sin sonar grosero: son problemas del primer mundo. Es lo que es. Hay problemas reales en el mundo y que yo esté en desacuerdo con el DP World Tour no debería ser uno de ellos”, apuntó Rahm, que aseguró que “mientras seguimos discutiendo sobre cómo podría ser el futuro del golf, no es algo de lo que preocuparse demasiado”. Por ello, tampoco está mal abrazar de vez en cuando el lado lúdico del golf como hizo hace un par de semanas cuando compartió unos hoyos con un neófito LeBron James en Arizona. “Fue muy divertido y único ver a un atleta de su calibre, de su estructura física, tan risueño. Estaba eufórico, sonriendo todo el tiempo”, explicó.