GETXO - Superar un récord de Arantxa Ramos son palabras mayores para una nadadora vizcaina. Ane Ibarrondo, del Getxo Igeriketa Waterpolo, lo consiguió en el pasado Campeonato de Bizkaia de Verano, en la modalidad de 100 metros mariposa. La joven getxotarra logró un tiempo de 1:03,07, frente al crono de 1:03,58 de la barakaldesa. A pesar de todo, Ibarrondo ha digerido el éxito con normalidad. Para ella, como para la gran mayoría de los nadadores vascos, este deporte es solamente un hobby. Pocos sueñan con participar, como Ramos, en unos Juegos Olímpicos.
¿El récord en 100 metros mariposa es su mayor logro?
-Sí. No tenía ese objetivo marcado. Salió sin más. De hecho no tenía pensado hacerlo tan bien y me sorprendió cuando me enteré.
¿Intuía cuando acabó que podía haber superado ese récord?
-Sí, porque sabía cuál era, aunque no sabía que era récord de Euskadi, pensaba que era de Bizkaia.
¿Cómo ha llevado la resaca?
-Con bastante normalidad. Realmente no es algo que me haya marcado tanto. Aunque en el momento sí que me puse bastante contenta.
¿Qué supone superar un récord de Arantxa Ramos, la mejor nadadora vasca de la historia?
-Significa bastante. No me lo había planteado pero, si lo piensas, Arantxa fue a los Juegos Olímpicos. No aspiro a ir a los Juegos, pero bueno.
¿No se marca esa meta?
-No. Tendría que dedicarle muchas horas. Aunque sí que sueño con ello.
¿Y su entorno?
-Ellos saben que los estudios son lo primero. La natación para mí es un hobby, llegaré hasta donde llegue haciendo lo que hago. En ese sentido no hay ninguna presión.
¿Cómo compatibiliza la natación con los estudios?
-A veces es un poco complicado porque tienes que dedicarle bastante tiempo, pero es cuestión de organizarse.
¿Entrena muchos días a la semana?
-Seis días. En unas etapas del año una hora diaria y en otras, hora y media.
¿Cómo ve la situación de la natación en Euskadi?
-Hay mucho nivel, especialmente en Gipuzkoa, pero también en Bizkaia. Pero es más como un hobby. Nadie se mete en un centro ni le dedica un montón de horas. Aunque sí que hay gente que llega bastante lejos.
¿Cómo empezó en la natación?
-Empecé a venir a cursillos aquí, en Fadura, desde muy pequeña.
¿Por iniciativa propia?
-No, para nada. Siempre estaba protestando, no quería venir... Mi ama era la que insistía para que viniese aquí. Empecé como escolar y aquello no me gustaba nada. Más tarde entré en el equipo de aquí y me federé. Ahí cambió todo.
¿Por qué?
-Hay más recompensa al esfuerzo. Hay más campeonatos, más viajes, etc. El grupo está muy unido y eso ayuda mucho para ir a entrenar todos los días.
¿Lo que antes era obligación se ha convertido en vocación?
-Sí, totalmente.