bilbao. Alexandre Vinokourov ganó ayer la tercera etapa del Tour de Romandía -otro recital, pues se fugó con Tony Martin y Mikael Cherel en los kilómetros finales y a los equipos de los esprinters, Freire y compañía, no les fue posible capturarles-, un objetivo menor, según dijo, pues está en Suiza, última estación de su primera parte de la temporada, para llevarse una general que se decide hoy en una crono dura de 20,1 kilómetros y para la que el kazajo, notable en el ejercicio individual y segundo en la clasificación a 32 segundos del ruso Pavel Brutt, solo teme a Cadel Evans, que está cuarto a 42 segundos. "Es mi gran rival", dijo el kazajo sobre el australiano, que esta temporada ya ha ganado la Tirreno-Adriático. No mencionó Vinokourov a Beñat Intxausti, en una forma increíble tras su primera y tímida incursión en las clásicas.

El vizcaino no es un especialista puro pero, por ejemplo, fue la crono de Zalla de la última Vuelta al País Vasco la que le situó a un palmo de un podio que se le quedó a escasos segundos. Parte desde la séptima plaza, a 19 segundos de Vino y a 9 de Evans, después de mostrarse atento y en forma en las dos llegadas en alto de una carrera sin puertos determinantes. Hace un año, 30 de abril de 2010, Intxausti celebró en la Vuelta a Asturias su primer éxito profesional al llevarse la crono, 14 kilómetros, de la carrera asturiana. Es su único triunfo hasta el momento. Hoy puede dar el gran salto. Aquel día ganó por delante de Jonathan Castroviejo, que el martes ganó el prólogo de Romandía y hoy puede consagrarse como un gran contrarrelojista. Su compañero Verdugo, en un gran momento y quinto en la general, aspira a mantener su posición de privilegio, mientras que David López busca realizar otra gran crono como la que hace unas semanas en Zalla le llevó a la séptima plaza final de su mejor Vuelta al País Vasco.

En el doble sector de ayer en la Vuelta a Asturias dominaron los alemanes. Por la mañana ganó al sprint Robert Förster tras un final alucinante. La Guardia Civil mandó por el camino incorrecto a cinco kilómetros de meta a los cuatro fugados -Oyarzun, Oroz, Toribio y Sveshniskov- y al pelotón y la carrera se detuvo. Entre tanto, Rubén Jiménez, que iba descolgado, pasó por el lugar, hizo el camino correcto y llegó solo y primero. Aquello, dijeron los jueces, no valió. Luego, ganó Forster. Por la tarde, Stefan Schumacher se llevó la crono y lidera la vuelta con tres segundos sobre Zaballa. Iñaki Isasi es quinto y Gorka Izagirre sexto, ambos a diez segundos.