Una cuestión de "pegada"
El Villarreal impone su calidad y capacidad goleadora a un ambicioso Osasuna
VILLARREAL: Diego López, Mario, Musacchio, Gonzalo, Capdevila, Bruno, Matilla (Min. 74: Oriol), Cani (Min. 79: Cicinho), Borja Valero (Min. 85: Cristóbal), Rossi y Marco Ruben.
OSASUNA: Ricardo, Nelson, Sergio, M. Flaño, Oier, Vadocz, Lolo, Damiá (Min. 65: Calleja), Camuñas, Soriano (Min. 82: Annunziata) y Aranda (Min. 76: Leka).
Goles: 1-0: Min. 21; Marco Ruben. 1-1: Min. 46: Vadocz. 2-1: Min. 49; Cani. 3-1: Min. 65; Capdevila. 3-2: Min. 70; Calleja. 4-2: Min. 83; Gonzalo.
Árbitro: Rubinos Pérez (Madrileño). Amonestó al local Marco Ruben y a los visitantes Soriano, Sergio y Oier.
Incidencias: Estadio de El Madrigal, unos 18.000 espectadores.
vila-real. El Villarreal cierra la primera vuelta invicto en casa, tras la victoria por 4-2 conseguida frente a Osasuna, en un partido en el que los locales demostraron que siguen muy finos en el ataque, ante un rival que nunca se entregó y que se mostró ambicioso.
En los últimos cuatro encuentros, el equipo de Garrido ha marcado trece goles y ha recibido once. Lo que hace que los partidos del Villarreal sean abiertos, algo que Osasuna intentó equilibrar, pero que acabó decantándose por la calidad de los locales, en un partido que se recordará por el debut de Cicinho y sobre todo por el gol de Cani, desde el centro del campo.
Tras un cuarto de hora de tanteo por parte de ambos equipos, comenzó el Villarreal a rasear el balón. Así con Valero, Cani y Capdevila, los locales lograban poner cerco y peligro en la portería navarra. Fue en una de esas jugadas tras un remate de Rossi fuera y otro de Matilla a manos de Ricardo, cuando llegó el gol de Ruben a los veintiún minutos.
El gol permitió relajarse al equipo de Garrido e incluso disfrutó de opciones para sentenciar el partido, con un mano a mano de Rossi, que paró Ricardo a los 35 minutos. Pero en ese último cuarto de hora fue Osasuna el que encerró a su rival, con balones aéreos, saques de esquina y remates de lejos, a los que les falto puntería y suerte.
La segunda parte comenzó de forma trepidante. Osasuna empezó como había acabado, buscando la portería del Villarreal y la encontró al minuto, tras un córner que remato Vadocz y que puso el empate.
Pero no le dio tiempo a saborear la situación a Osasuna, ya que un preciso disparo de Cani solventaba los problemas de su equipo. Osasuna no desfalleció y siguió encerrando al Villarreal en su área. Capdevila anotaba el tercer tanto local en un saque de esquina. Pero Osasuna no se amilanó, sino al contrario, seguía dando sensación de peligro y a los 70 minutos Calleja recortó las diferencias.
Con ello el partido volvió a recobrar emoción, con los dos equipos buscando el gol, aunque el premio fue para el bando local, en una nueva acción a balón parado que aprovechó el central Gonzalo para cerrar el encuentro.