La Cubana volverá este verano al Teatro Arriaga ocho años después de su última estancia en Bilbao. La compañía catalana estrenará el próximo 13 de agosto La cuisine de ma cousine, un "melodrama culinario" con el que permanecerá en cartel hasta el 13 de septiembre y ofrecerá un total de 29 funciones, consolidándose como una de las propuestas teatrales principales durante Aste Nagusia.

El nuevo montaje llega a la capital vizcaina tras su estreno hace apenas unos días en el Teatro Gayarre de Iruñea, una primera toma de contacto que dejó satisfecho a Jordi Milán, fundador y director del prestigioso grupo. "Soy muy meticuloso y no suelo salir contento, aunque puedo decir que en el estreno lo hice", ha reconocido en la mañana de este martes junto, al director gerente del Teatro Arriaga, Ignacio Malaina.

Milán ha asegurado que el espectáculo mantiene intacta la esencia de la compañía, aunque cambia el punto de partida. "Es una obra a nuestro estilo. Cuenta con las cosas de siempre: la participación, el juego y las risas, aunque tiene un rol distinto", ha detallado.

Cocina de "platos pequeños"

En esta ocasión, La Cubana dirige su mirada hacia un fenómeno tan cotidiano como la pasión por la gastronomía. La cocina sirve de hilo conductor de una historia que ironiza sobre el auge de la alta cocina, las experiencias gastronómicas y la necesidad de compartir cada plato y cada restaurante como si formaran parte de un escaparate. Todo ello, eso sí, desde el humor y el lenguaje teatral que han convertido a la compañía en una de las más reconocibles del panorama escénico.

La trama arranca con la llegada a la villa de Brigitte Raventós, una prestigiosa chef catalana y propietaria de una cadena internacional de restaurantes que aterriza en el 'botxo' para recibir la medalla de hija adoptiva de la ciudad. Como agradecimiento por el reconocimiento, decide estrenar en la capital una singular masterclass, punto de partida de una historia que, como es habitual en La Cubana, mezcla realidad y ficción.

El público, uno más

Además, la interacción con los espectadores volverá a ser una de las señas de identidad del montaje, una marca de la casa que la compañía ha mantenido desde sus inicios y que, en esta ocasión, se traslada al universo de la gastronomía. "Esperemos poder abarrotar el teatro", ha afirmado Milán, confiado en repetir la conexión que el grupo teatral ha mantenido históricamente con el público bilbaino.

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No será la primera vez que la compañía haga coincidir una de sus producciones con Aste Nagusia. Su última visita al Arriaga tuvo lugar en 2018 con Adiós Arturo, después de haber presentado en Bilbao otros montajes como Campanadas de boda, Mamá, quiero ser famoso o Cegada de amor. Ahora regresa con un espectáculo que vuelve a apoyarse en el humor para acercarse, esta vez, a la alta cocina, uno de los fenómenos sociales más populares de los últimos años.