Luhartz canta a la otra cara del sueño americano
El grupo vizcaino pone rumbo este miércoles a California A su regreso, el 7 de junio, estrenará en Durango un concierto narrativo de la mano de Sarrionandia
El grupo Luhartz pone rumbo el miércoles a Estados Unidos. Será su viaje número 23 al país americano. Tras dar tres conciertos en Bakersfield, California, regresarán a casa porque el 7 de junio estrenarán un bonito proyecto euskaldun de la mano del literato Joseba Sarrionandia titulado Sam Gandarias. La voz de la migración: memoria, música y versos sobre la emigración vasca. Se hará realidad en la sala municipal Plateruena Kultur Aterpea a partir de las siete de la tarde y con entrada libre hasta llenar aforo. El objetivo: un concierto narrativo que combina música y palabra para recuperar la voz de la emigración vasca de principios del siglo XX. De hecho, Luhartz ya vendió más de 7.000 copias en Estados Unidos de un disco grabado de forma doméstica de canciones antiguas.
La propuesta pretende recuperar la memoria sentimental de miles de vascos y vascas que cruzaron el Atlántico buscando una oportunidad y que, en muchos casos, vivieron historias alejadas de la imagen idealizada del éxito americano. Todo surgió gracias a la amistad que Rafa Iriondo, encargado de teclados, acordeón y narración, mantiene con la familia de Sarrionandia. “Nuestros padres eran socios de la fundición San Miguel y ya cuando Joseba estaba en Cuba hablábamos de que teníamos que hacer algo en común. Entonces ya estaba trabajando en el libro sobre Iurreta”, detalla Iriondo a DEIA.
Posteriormente, los descendientes de Manu de la Sota, una de las familias económicamente más poderosas de Europa en los años veinte del siglo pasado, se pusieron en contacto con Sarrionandia por toda la documentación que conservaban. Entre aquellos archivos vinculados a Estados Unidos, de cuando viajaron para solicitar apoyo para el bando republicano durante la Guerra Civil, apareció la figura de un personaje singular: Simon Sam Gandarias. Sus manuscritos llamaron la atención por su autenticidad y valor testimonial.
A partir de ellos se publicó un libro y aquellos versos acabaron convirtiéndose también en canciones. “Son historias y vivencias muy curiosas. Las de un hombre que fue pastor, de todo, y que volvió con 50 años a Elantxobe. Su familia ni siquiera conocía realmente su vida. Uno de sus descendientes es ojeador del Mallorca y otro trabaja en la Bolsa…”, explica Iriondo.
Nuevo espectáculo
El nuevo espectáculo de Luhartz nace precisamente de ese material literario y humano. Bajo el título Sam Gandarias. La voz de la migración, el grupo presenta una propuesta escénica que combina música en directo, narración y proyecciones de fotografías y textos. El montaje busca conectar pasado y presente a través de la experiencia migratoria vasca.
Las canciones han sido compuestas por Luhartz a partir de los bertsos de Sam Gandarias recopilados por Joseba Sarrionandia en la obra We are plenty in here y en los versos en euskera Euzkadin eginak. El resultado es una experiencia emocional y visual que da voz a quienes emigraron a América en busca de un futuro mejor. La banda ha querido mantener el tono humano y directo de aquellos escritos, respetando tanto el euskera original como el contexto vital en el que fueron redactados.
“Sus textos son muy actuales, como está ocurriendo aquí con la emigración”, reflexiona Iriondo. “No hablaban del típico tío que va a América y vuelve forrado. No. Hablaban de las dificultades para salir adelante. De quien se pegaba un tiro. De quien se volvía loco. De quien regresaba sin nada. De la vida diaria de un pastor. Incluso hay versos escritos en un puticlub. Hay muchísima documentación”.
El espectáculo también se apoyará en imágenes históricas, documentos y proyecciones audiovisuales que ayudarán al público a sumergirse en aquella época y en las emociones de quienes dejaron atrás Euskadi para empezar de cero en otro continente. En esa labor de investigación también han encontrado conexiones sorprendentes, como la presencia de una canción interpretada por el acordeonista Eusebio Bilbao –“el ciego de Durango”– en un capítulo de Disney.
Luhartz dará el pistoletazo de salida a este nuevo proyecto el próximo 7 de junio en Plateruena, Durango. Además del estreno, aprovecharán la actuación para grabar un teaser audiovisual que sirva como carta de presentación del montaje de cara a futuras programaciones. La iniciativa tiene vocación itinerante y contará también con la colaboración del Instituto Etxepare. Sobre el escenario estarán Aintzane Uria (voz), Etore Akordagoitia (guitarra eléctrica), Gorka Escauriaza (guitarra acústica), Kepa Calvo (batería), Iban Hernández (bajo) y Rafa Iriondo (teclados, acordeón y narración). “Somos en esta ocasión uno más para que el grupo tenga un aire más country aún”, apostillan. El formato tendrá una duración aproximada de 80 minutos.
El grupo vizcaino sigue siendo, además, un referente entre la diáspora vasca de Estados Unidos, país al que viajaron por primera vez en el año 2000. Como grupo de romerías y verbenas comenzaron el 25 de abril de 1983, por lo que acaban de cumplir 43 años de trayectoria. “Somos un formato muy versátil para allí. Hay músicos muy buenos y algunos grupos que van desde Euskadi no ofrecen tres formatos diferentes como hacemos nosotros. Allí te piden tocar con ellos y compartir la cena. Y a nosotros nos encanta”, agradecen los integrantes de una banda que ha actuado en ciudades como Elko, Las Vegas, Reno, San Francisco, Boise o Los Baños.
Durante todos estos años han tejido una relación muy estrecha con las euskal etxeak y las comunidades vascas repartidas por el oeste americano, donde sus actuaciones se han convertido en habituales dentro de las fiestas y encuentros de la diáspora.
La conexión con la comunidad vasca americana continúa intacta. Vuelan a la fiesta vasca de esta ciudad por novena vez y coincide con el Memorial Day, que es fiesta nacional. “¡No veas las que montan en los festivales vascos, que los hay cada quince días en estas fechas! La última vez que fuimos a Bakersfield se reunieron para una comida un total de 3.700 personas, con tráileres y demás. Son muy buenos organizadores”, concluyen al tiempo que van preparando sus maletas de viaje rumbo al aeropuerto. l