Christine Ruiz-Picasso, nuera del artista malagueño y gran artífice junto a su hijo Bernard de la creación del Museo Picasso de Málaga, ha fallecido a los 97 años en su casa de la Provenza (Francia), han informado este martes a EFE fuentes de la pinacoteca.

Era viuda de Paul Ruiz-Picasso, primogénito de Pablo Picasso y de Olga Khokhlova, e impulsó el Museo Picasso de Málaga, que se abrió en octubre de 2003 y recibe ya 800.000 visitantes al año.

Christine Ruiz-Picasso era presidenta de honor del Museo, junto con quien ostenta la Presidencia de la Junta de Andalucía.

Por su generosidad recibió en 2003 la Gran Cruz de Alfonso X El Sabio, y el Auditorio del Museo fue bautizado con su nombre para perpetuar su estrecho vínculo con la institución.

Las exequias fúnebres, tras su fallecimiento este lunes a las 18:00 horas, se anunciarán próximamente, han añadido las fuentes.

Impulsora clave del Museo Picasso

Christine posibilitó el Museo Picasso al donar o prestar el grueso de las 204 obras que formaban la colección permanente de la pinacoteca cuando fue inaugurada por los reyes Juan Carlos I y Sofía el 27 de octubre de 2003.

Calificó entonces el Museo de Málaga como "una historia de amor" que dedicaba "a la memoria" de su marido, Paul, cuya apertura suponía la culminación "de un largo proceso" gracias al encuentro de lo privado con lo público, en referencia a la colaboración con la Junta de Andalucía.

En las vísperas de la inauguración, la nuera de Picasso recordó su primer viaje a Málaga en 1954, junto a Paul, con el objetivo de cumplir el deseo del artista de tener obras en su ciudad natal, aunque entonces "no fue posible por razones políticas".

"Entusiasmada con el fervor de los malagueños"

El regreso del pintor comenzó a fraguarse en 1992, cuando durante la muestra 'Picasso Clásico' en el Palacio Episcopal de Málaga se expusieron algunas de las obras que después integrarían el Museo. Christine se mostró entonces "entusiasmada" con el "fervor" de los malagueños. Ese entusiasmo le hizo recordar su primer viaje y la necesidad de cumplir el deseo de su suegro. "Él sabía lo que ocurría aquí, sufría mucho por el hecho de que la dictadura impidiera que sus obras volvieran y vivió muy marcado por ello", desveló Christine en alusión a Pablo Picasso.