El cómic palestino llega a Bilbao como grito y rechazo al olvido
Diez artistas muestran sus creaciones en una exposición que recorrerá varios centros municipales
Mohammad Sabaaneh es uno de los ilustradores palestinos más conocidos, que trabaja para diversos periódicos. Profesor en la Universidad de Yenín , debido a sus dibujos ha sido encarcelado por Israel, condenado por la Autoridad Nacional Palestina y perseguido por Hamas. Treinta segundos es el tiempo que duran los vídeos que publican los gazatíes en las redes sociales mostrando el horror que les rodea. Las grabaciones permanecen unas horas o unos días en sus perfiles antes de desaparecer. Y 30 segundos en Gaza es el título del libro que presentará también en Bilbao el próximo 26 de febrero en el espacio Joker. Sabaaneh forma también parte de la exposición que reúne desde el pasado día 3 en el centro Cívico Municipal de Bilbao el trabajo de diez autoras y autores palestinos que utilizan el lenguaje visual del cómic como herramienta de expresión.
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Voces propias, grito colectivo ofrece una mirada personal a una historia sistemáticamente deshumanizada y silenciada. La gente se ha desensibilizado con lo que ve en las noticias. Pero el arte, en concreto el cómic, puede ser confrontativo de una manera diferente, que el espectador no pueda olvidar. Este medio accesible tiene en sus manos el poder de encender la chispa del cambio hacia un futuro mejor.
Vitalidad cultural palestina
Comisariada por Mohamed Sabaaneh y el presidente de la Fundación Al Fanar, Pedro Rojo Pérez, las y los dibujantes –Leila Abdelrazaq, Iasmin Omar Ata, Sara Shehadeh, Hassan Manasrah, Hamza Abu Ayyash, Khaled Jarrada, Shahd Alshamali, Dania Omari, Samir Harb y el propio Sabaaneh– reivindican sus historias, sus voces y su futuro, revelan las luchas cotidianas, la resistencia y la vitalidad cultural palestina. En cada trazo de tinta y en cada viñeta de narración, estos cómics son un rechazo al olvido, una declaración desafiante de que las historias palestinas seguirán contándose, dibujándose y compartiéndose como un grito colectivo hasta que se haga justicia.
“Con el cómic hay una conexión directa. Cuando se acerca alguien, ya sea lector de cómic o no, el diálogo es directo entre lo que ha querido contar un ilustrador o ilustradora con ese visitante. Luego, por supuesto, tienes la traducción, pero ese lenguaje es común”, explica Pedro Rojo, que preside la Fundación Al Fanar para el Conocimiento Árabe.
Algunos de estos ilustradores siguen viviendo en la Palestina ocupada, otros están exiliados o son hijos de padres palestinos... Cada uno tiene su propia visión sobre Palestina. Muchos de ellos van más allá de la de bombas y la violencia y hablan sobre futuro.
Como el caso de Iasmin Omar Ata, ganadora del Premio Ignatz y finalista del Excellence In Graphic Literature Award. Se habla de Palestina como algo efímero, como si estuviera condenada a desaparecer. Así que, a su manera, ella intenta desafiar esa idea presentando historias que insisten en que Palestina existirá, no solo más allá de mañana, sino mucho más allá.
Hamza Abuayyash es un ejemplo extremo de la vida de los palestinos. Nació en Líbano, vivió su juventud entre Túnez y Jordania, y logró entrar en Palestina en 1997, poco después de los acuerdos de Oslo. Su espíritu inquieto se percibe en DAl-I, la primera entrega que será la serie de una superheroína palestina del futuro.
“Queremos con esta exposición que cuando se reconozca a las personas palestinas sea también como personas creativas, como artistas, como contantes de sus propias historias, no solo como un número, víctimas del genocidio”, reivindica Pedro Rojo,
La exposición, tras iniciarse el pasado mes de enero en La Perrera, se ubica ahora en el Centro Municipal de Distrito de Abando (hasta el 13 febrero) y seguirá su recorrido por los centros de distrito de San Francisco (17-27 febrero), Begoña (3-16 marzo) y Castaños (18-31 de marzo).
